Qué ver en Zaragoza: las 5 visitas imprescindibles

Descubre con Goodyear qué ver en Zaragoza. Todo un paseo por la cultura y gastronomía de la ciudad. ¡No te lo pierdas!

No importa que sólo tengas dos días o que puedas aprovechar un puente y disfrutar de un viaje sin prisas: la ciudad de Zaragoza es tu destino. Desde Goodyear te hemos preparado algunas pistas para que no te pierdas ningún detalle en esta ruta por lo mejor de Zaragoza. La capital de Aragón es un lugar lleno de planes y rincones por descubrir. Atento a esta ruta que parte de la Basílica del Pilar y te lleva a recorrer una decena de visitas imprescindibles por toda la ciudad. ¡Prepara ya tu escapada de fin de semana a Zaragoza con Goodyear, no te arrepentirás!

Zaragoza: la ciudad de las dos catedrales

¿Es la primera vez que vienes a Zaragoza? Entonces ya sabes que hay una parada obligada, uno de los monumentos más visitados de toda España: la Catedral-Basílica de Nuestra Señora del Pilar es un monumento barroco del siglo XVII, pero que ha sufrido transformaciones hasta mediados del siglo XX. En su interior se encuentra la imagen de la venerada Virgen del Pilar, pequeña en tamaño (sólo mide 39 centímetros), pero grande en devoción, y puedes admirar el arte de Goya en los frescos de la bóveda del Coreto y la cúpula Regina Martyrum pintados por el artista.

Pero el interior de la basílica no es lo único que se debe visitar en el Pilar: es muy interesante también el museo de la catedral, que guarda tesoros únicos, y tenemos la posibilidad de ascender a una de las torres, en concreto la de San Francisco Borja, desde donde podrás observar toda la ciudad a 65 metros de altura con el río Ebro serpenteando el horizonte. ¡Espectacular!

Pero, ¿sabías que Zaragoza fue la primera y es una de las pocas ciudades del mundo en tener dos catedrales? La catedral de San Salvador, conocida como la Seo y de principios del siglo XII, es la primera que tuvo la ciudad y la segunda por bula papal fue la Catedral-Basílica de Nuestra Señora del Pilar. La Seo se construyó sobre la mezquita mayor de la antigua ciudad musulmana, aunque los restos más antiguos que se conservan son la cabecera románica del siglo XII. Es un conjunto que combina estilos de varias épocas: románico, neoclásico, mudéjar zaragozano o gótico. Toda una joya arquitectónica al igual que el Museo de Tapices que alberga en su interior.

Basílica del Pilar por la noche

El Ebro: imprescindible en Zaragoza

Una vez en el exterior y desde la misma Plaza del Pilar podemos ver uno de los ríos más caudalosos de España: el Ebro, tras pasar por las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y León, La Rioja y Navarra, se adentra en Zaragoza con todo su esplendor. Si te acercas al medieval Puente de Piedra del siglo XV, fíjate en la tercera arcada. Según cuenta la leyenda sus profundidades albergan el temido Pozo de San Lázaro, una sima sin fondo que se traga para siempre a quien caiga en ella. Además, ese puente de piedra es el lugar favorito por la gran mayoría de visitantes para admirar y fotografiar la basílica del Pilar, tanto de día como de noche, por las maravillosas vistas que se consiguen desde ese lugar.

El Ebro es parte importante de la ciudad, y más a raíz de la Exposición Internacional de 2008 que hizo que Zaragoza volviera a mirar hacia su río al recuperar cientos de hectáreas y convertirlas en el nuevo pulmón verde de la capital. El agua fue el argumento principal de aquella exposición y es el hilo vertebrador del paseo que se puede realizar por el Ebro aprovechando sus múltiples puentes. La Torre del agua o el Puente del tercer milenio son estructuras que deben visitarse en nuestra escapada a la capital maña.

Huellas romana y musulmana en la Aljafería y Caesaraugusta

La importancia que tuvo la cultura hispano musulmana del siglo XI se puede ver en esta joya arquitectónica que es la Aljafería, sede actual de las Cortes de Aragón y por cuyas estancias pasearon reyes y reinas. Reformado sucesivamente, cuenta sin embargo con maravillas como los bellos pórticos ajardinados del Patio de Santa Isabel, el Salón Dorado, el Oratorio, el palacio mudéjar de Pedro IV y la Capilla de San Martín o la Torre del Trovador, que inspiró a Verdi para su famosa ópera. Un conjunto histórico de obligada visita.

Los romanos dejaron también su impronta en la antigua Caesaraugusta, donde construyeron uno de los mayores teatros de la Hispania romana con aforo para 6.000 personas. Los restos fueron hallados en los años 70, cerca de la calle San Jorge, donde está la visita al yacimiento. Debajo de la Seo podemos encontrar los restos de lo que fue el antiguo foro romano, mientras podemos contemplar en la zona del Pilar los 80 metros que aún se conservan de las antiguas murallas, entre el mercado y el Torreón de la Zuda. Un recorrido de importancia para ver el legado romano presente en estas tierras.

Palacio de Aljafería

El Mercado y los palacios

En esta ruta de qué ver en Zaragoza no puede faltar el Mercado Central de Zaragoza, conocido también como el Mercado de Lanuza. Es del año 1903 y está ubicado en el mismo lugar en el que se encontraba el mercado en el siglo XIII. Muy cerca de allí se encuentra el palacio de los Condes de Argillo, del siglo XVII, y que alberga el Museo Pablo Gargallo, y si estás en Zaragoza no te puedes perder un recorrido por algunos monumentos históricos de la capital maña, lo que hemos denominado ‘la ruta de los palacios’.

Acércate al antiguo Palacio de Don Miguel Donlope, sede de la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza desde 1912; el Torreón de la Zuda, edificada sobre uno de los torreones de la muralla; el Patio de la Infanta, que fue emplazado piedra a piedra en la sede de Ibercaja; el Palacio de Sástago del s. XVI situado en la calle del Coso, lugar de residencia de la alta nobleza de la época; la Puerta del Carmen, una de las puertas de la ciudad construida en 1795, y el Palacio Larrinaga construido a principios del s. XX por el naviero vasco Manuel Larrinaga, uno de los más suntuosos edificios de estilo modernista.

Zaragoza: una escapada por sus principales museos

En Zaragoza hay mucho arte para ver. El Museo Pablo Gargallo, dedicado a este escultor aragonés, contiene esculturas, dibujos, grabados, cartones con los bocetos de sus obras, etc. El Museo de arte y cultura contemporáneos Pablo Serrano, ubicado en un edificio ultramoderno y vanguardista que acoge importantes exposiciones contemporáneas. La Lonja de mercaderes, uno de los mejores ejemplos de la arquitectura renacentista, declarada Bien de Interés Cultural, acoge importantes exposiciones de arte, por lo que resulta interesante tanto si quieres ver una exposición como admirar el propio edificio.

Una propuesta diferente y original que te va a dejar con la boca abierta es la visita al EMOZ, el único museo en Europa dedicado al arte de la papiroflexia, catalogado por TripAdvisor con el Certificado de Excelencia dado por el número de visitas con opiniones excelentes, una deliciosa exposición que podrás ver en la Plaza de San Agustín, 2.

Planes culturales y gastronomía

¿Quieres un paseo distinto por las calles de Zaragoza, una mirada moderna que atrapa a jóvenes y mayores? Te recomendamos la Ruta del Grafiti. Cada año se celebra el Festival Asalto donde los artistas usan las calles como grandes lienzos donde plasmar su arte. Recorre el casco histórico por la calle Las Armas, San Pablo, Santiago y Mayoral, en cuyos muros, puertas, etc. antes abandonados lucen ahora obras de artistas nacionales como Boa Mistura, Mr. Trazo, Sabek o Reskate, e internacionales de la talla de 310 Squad, Above, Seher, Roa o Blu.

Pero los amantes de la cultura clásica también tienen su espacio la capital maña: cada primavera llega la temporada de grandes conciertos al Auditorio de Zaragoza, donde se dan cita algunas de las mejores orquestas y coros del mundo como la Filarmónica de Londres, la Sinfónica de Viena, la Orquesta del Teatro Mariinsky o el Orfeón Donostiarra.

Zona de pinchos

Una gastronomía de nivel

Tanta visita cultural por hacer en Zaragoza nos ha dejado un hambre feroz: ¿nos vamos de picoteo? La zona de tapeo por excelencia en esta ciudad es “El tubo”, en pleno casco viejo: dedícate a recorrer las callejuelas repletas de bares dignas de las mejores zonas de tapas de España, donde podrás saborear pinchos como los champis de “La Cueva en Aragón”, las anchoas reina de “Bodegas Almau”, las patatas al mojo picón de “La Republicana” o las migas de “La Miguería”. Hay tantos bares donde disfrutar de la gastronomía que es imposible nombrar todos. Otra zona de tapeo también con mucho ambiente es La Magdalena. ¡Será por locales de tapas!

Pero, además del tapeo, la capital de Aragón es un ejemplo de la rica gastronomía de esta región. El ternasco es uno de los platos más tradicionales de la cocina aragonesa, un asado de carne de cordero joven. Las migas aragonesas, tan sencillas de cocinar como ricas al paladar, son también uno de los platos habituales de esta cocina en la que también podemos disfrutar de platos tan zaragozanos como la borraja con patatas, el pollo al chilindrón o el bacalao al ajoarriero. Y Zaragoza ofrece además la posibilidad de degustar estas riquísimas recetas en decenas de restaurantes de gran calidad repartidos por toda la ciudad.

Cuatro escapadas recomendables

Si hemos disfrutado de Zaragoza, pero nos hemos quedado con ganas de más, tenemos cuatro destinos a apenas a una hora de la capital maña que debemos visitar antes o después. El más conocido es el Monasterio de Piedra, un paraje repleto de cascadas que cuando llega la primavera se convierte en destino imprescindible por su belleza incomparable gracias al efecto del deshielo, aunque se puede visitar durante todo el año.

Los amantes de la naturaleza disfrutarán de la Laguna de Gallocanta, una Reserva Natural que es el mayor humedal salino de la península y uno de los mayores de Europa. Además, el parque natural del Moncayo, cerca del límite de provincia con Soria, es un destino maravilloso lleno de fauna y flora desde donde se llegan a divisar los Pirineos en días claros. Y el desierto de los Monegros, un lugar difícil de imaginar apenas a una hora de la ciudad, es destino cada verano de miles de jóvenes por el festival de música electrónica que allí se celebra.

Aunque te hemos preparado un pequeño pero intenso recorrido, seguro que han quedado muchas cosas por ver porque Zaragoza es una capital llena de lugares interesantes y acontecimientos importantes, como “los pilares” que se celebran en octubre. Eso sí, no olvides comprar un “cachirulo” para sentirte maño de alma, y atrévete con unos “adoquines”, caramelos duros como un adoquín con la imagen de la Virgen del Pilar que te traerán gratos recuerdos de tu visita por la capital aragonesa.

Qué ver en Zaragoza: diez visitas imprescindibles

  1. Catedral Basílica de Nuestra Señora del Pilar
  2. Catedral Seo de San Salvador
  3. Río Ebro
  4. Palacio de la Aljafería
  5. Caesaraugusta
  6. Mercado de Lanuza
  7. La Ruta de los Palacios
  8. Museo Pablo Garballo
  9. Museos EMOZ
  10. Una de las mejores zonas de pinchos de España