Puntos de recarga de coches eléctricos: cómo y dónde recargarlos

6 junio | 2019 | Goodyear

Los coches eléctricos siguen abriéndose paso en el tradicionalmente vetado mundo de los automóviles de combustión fósil. Cada vez son más las personas que, concienciadas de la necesidad de reducir las emisiones de CO2, se abren a la posibilidad de comprar un coche eléctrico, dado que también son más las ventajas de hacerse con un vehículo de estas características, sobre todo en las grandes ciudades.

Ventajas de los eléctricos en ciudad

Entre las principales ventajas con las que contarás al elegir un coche eléctrico, además de no contaminar, de no generar residuos y de no emitir tampoco ruidos molestos y perjudiciales para la salud, se encuentra que no tendrás límites para circular. Madrid empezó a aplicar a inicios de 2017 el protocolo anticontaminación limitando la velocidad en las vías de circunvalación y prohibiendo el acceso al interior de la capital en los días de mayor contaminación.

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Es más, a finales de 2018 comenzó a funcionar la zona denominada como Madrid Central. Se trata de una zona de acceso restringido que abarca un total de 472 hectáreas y por donde sólo pueden circular los vehículos de los residentes o los que cumplan con los criterios medioambientales que ha marcado el ayuntamiento de la capital. Entre los coches que sí pueden entrar en esa zona especial se encuentran los coches eléctricos, pues su conducción no aumenta los niveles de contaminación.

Para poder circular por Madrid Central hay que tener el distintivo Cero Emisiones o ECO que emite la DGT en función de las características de cada vehículo, mientras los que cuentan con la etiqueta C o B sólo pueden hacerlo si son residentes en la zona. Además, estos coches eléctricos tampoco están obligados a pagar los gastos de estacionamiento en la zona azul.

A la hora de apostar por un coche eléctrico también has de saber que el coste por kilómetro es mucho menor que en uno convencional; aproximadamente entre 0,90 a 1,30 euros cada 100 kilómetros, sobre todo si lo cargas durante la noche que es cuando la tarifa eléctrica suele ser más económica. También hay que tener en cuenta que al tener menos piezas y complejidad que un coche de combustión, pues no hay aceites, ni filtros ni tanta corrosión a tener en cuenta en las labores de mantenimiento, las averías son menos frecuentes y también más baratas de reparar.

Dónde encontrar las zonas de recarga

Hasta ahora, un inconveniente de estos coches era la escasez de puntos de recarga no sólo en las ciudades, sino a lo largo de las diferentes vías de comunicación por todo el país. No obstante, esta red es cada vez mayor tanto en Madrid como en sus alrededores y cada vez se encuentran más localizaciones en diferentes lugares de España y tanto las empresas eléctricas como las gasolineras tradicionales han anunciado importantes inversiones para que España disponga de una importante red de puntos de recarga para este tipo de vehículos. Es algo esencial si se busca que cada vez sean más las personas que compren este tipo de coches.

De este modo, en lugares con movilidad eléctrica en Madrid puedes consultar los lugares de recarga que hay en la capital y acudir con libertad a cada uno de ellos. Y en otros como electromaps puedes ver los que hay en toda España. Por otra parte, los vehículos eléctricos están cada vez más evolucionados, cuentan con mayor autonomía, alcanzan velocidades más elevadas y también tienen más potencia. Además, las baterías son cada vez mejores y también requieren menos tiempo para recargarse, con lo que no hay que esperar demasiado. Lo más habitual es que tengas autonomía más que suficiente para tus trayectos cotidianos en ciudad, por lo que también lo puedes recargar tranquilamente por la noche ya en tu casa.

Puntos eléctricos

Cómo funcionan los puntos de recarga

Gasolineras, talleres, parkings y centros comerciales son, junto a las viviendas particulares y los que se encuentran en la propia calle, los lugares más habituales para encontrar un punto de recarga para un coche eléctrico. Se trata de lugares que ofrecen algunos de los distintos tipos de recarga que existen hoy en día y hay que tener claro cuál es el que corresponde a nuestro vehículo para poder utilizarlo.

  • Enchufe Schuko: es el enchufe de siempre, el que llevamos utilizando toda la vida. Es compatible con las tomas europeas bajo el estándar CEE 7/4 y con sus 16 amperios sólo es compatible con recargas lentas. El Renault Twizy y la mayoría de bicicletas eléctricas usan este tipo de cargador.
  • Conector SAE J1772 (Tipo 1): es de origen japonés, aunque es el que más se usa en Estados Unidos y también se acepta en la Unión Europea. Tiene 5 bornes y permite dos recargas, la lenta con uno de 16 amperios y la rápida con otro de hasta 80 amperios. Lo usan modelos de Renault, Opel, Nissan, Ford o Mitsubishi, entre otros.
  • Conector MENNEKES (Tipo 2): es muy usado, aunque no es específico para coches. Tiene un total de siete bornes y permite dos tipos de carga: lenta a 16 amperios y rápida con 63 amperios. Procede de Alemania, por lo que suele verse en vehículos BMW, Audi, Mercedes, Volkswagen o Porsche.
  • Conector único combinado: también conocido por sus siglas, CCS, se quiere convertir en la solución estándar ya que admite recargas rápidas y lentas con sus cinco bornes. Se puede ver en Audi, BMW, Volkswagen o Porsche, entre otros fabricantes.
  • Conector CHAdeMO: admite 200 amperios gracias a sus 10 bornes y es el que fabrican en Japón habitualmente. Sus recargas son muy rápidas y se ven en marcas niponas como Nissan o Mitsubishi, pero también en otras como Peugeot o KIA.
  • Conector Scame: es uno de los menos utilizados y se utiliza para recargas semi rápidas.

El precio y los retos del coche eléctrico

Actualmente, los coches eléctricos siguen siendo algo más caros que sus hermanos de motores de combustión. No obstante, cada vez existen modelos más competitivos y aún existen ayudas del gobierno para el fomento de este tipo de vehículos, que pueden llegar incluso a los 5.500 euros. Es, junto a la autonomía de la batería, el mayor reto que tienen estos coches.

Porque depender de una red limitada de puntos de recarga hace que muchas personas no se decidan a dar el paso definitivo para comprarse uno de estos vehículos. Los coches eléctricos, sobre todo los más pequeños de uno o dos pasajeros, son muy recomendables para las personas que realizan trayectos urbanos o que usan el coche para ir, solos, al trabajo. No contaminan, no emiten ruidos, son ligeros y ocupan, en muchos casos, menos espacio en la calzada, con lo que aparcar también es más fácil.

Sin embargo, cuando nos planteamos un viaje largo, aparecen los problemas. Las baterías más grandes permiten, actualmente, recorrer entre 550 y 600 kilómetros, pero son los menos. La autonomía media sigue estando en los 300 kilómetros, aproximadamente, por lo que cualquier viaje medio o largo significa tener que parar a mitad de camino para recargar. Si nuestro modelo es uno de los que admite la carga ultrarrápida, podremos seguir camino en apenas media hora, lo que puede llegar a ser aceptable; pero si necesitamos varias horas para la recarga completa, no tendrá sentido utilizarse para estos fines.

La capacidad de las baterías y la red de puntos de recarga, ya sea de gasolineras, electrolineras u otras posibilidades, son los dos grandes retos del coche eléctrico en un futuro muy cercano, pero el sector del automóvil es consciente de que esta tecnología es el futuro por su baja contaminación y los fabricantes deben evolucionar en este sentido.

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