Romería del Rocío de Huelva: qué ver y qué hacer

Te contamos qué hacer en la Romería del Rocío, uno de los eventos más populares de Andalucía. ¡No te lo pierdas!

Huelva se engalana este fin de semana para celebrar una de sus romerías más sentidas: la del Rocío. Celebrada 50 días después de Pentecostés, el rocío es ya un fenómeno religioso y social conocido más allá de nuestras fronteras. La ermita de la Virgen del Rocío se encuentra en la pequeña aldea de El Rocío, situada en el municipio de Almonte, que cada año recibe a cientos de miles de fieles con la esperanza de poder ver, venerar e incluso tocar a la Blanca Paloma. Las primeras menciones que se tienen sobre la romería datan del siglo XIV en el archivo de Niebla y será en el ‘Libro de monterías’ de Alfonso XI donde se hace referencia por primera vez a la ermita de Santa María de las Rocinas, como entonces se llamaba. Desde entonces y hasta la actualidad, el fervor religioso no sólo ha menguado sino que ha crecido llevando a ser la romería del Rocío uno de los acontecimientos más importantes de Andalucía y, para el caso, de toda España. La hermandad de Almonte es la encargada de todos los festejos y organización. Esta hermandad está activa ya desde el año 1640, denominándose entonces hermandad matriz de Almonte. Cada año, sin excepción, se encarga de que todo salga a la perfección.

Durante los días previos a la procesión, las hermandades que comenzaron el camino en sus localidades natales llegan a la pequeña aldea para presentar sus respetos a la Virgen del Rocío y esperar al momento tan ansiado de poder verla un año más. Hasta ahí han pasado numerosos días de alegría, comida y bebida que hacen del camino una fiesta. El día 4 de junio, en la madrugada del Lunes de Pentecostés, se realiza el famosos ‘salto a la reja’ del Rocío. Este es el momento en que los fieles entran en la ermita para sacar a hombros a la Virgen en procesión. El fervor y devoción por esta talla de la Virgen del Rocío es tal que muchos fieles llegan incluso a ‘saltar’ la verja para encontrarse con ella, de ahí el conocido nombre.

El Rocío

El camino al Rocío

El camino es el trayecto que se realiza para llegar hasta la aldea de El Rocío. En el camino todo es alegría, cantos y fervor hacia la Virgen. Hay cuatro rutas disponibles en las que los fieles a pie, a caballo o en carreta realizan el trayecto más esperado del año con sus mejores galas flamencas:

Camino de Llanos. También llamado camino de la Virgen, es la ruta que comienza en la localidad de Almonte y llega hasta la aldea del Rocío. Es la ruta más corta pero también la más antigua. Son unos 14 kilómetros entre pastos y campos que se realiza siguiendo una serie de monolitos que terminan en cinco misterios (representaciones de la Virgen en pequeños altares a lo largo del camino) que se van viendo progresivamente a medida que se acerca uno hacia El Rocío.

Camino sevillano. Es la ruta más conocida de todas, en la que participan los fieles que llegan de España y de otras partes del mundo. Pasa por localidades llenas de tradición y sentimiento como Villamanrique de la Condesa, Raya Real, Palacio del Rey y Ajolí, último paso antes de llegar a la aldea. Cada año el número de fieles que se suman a esta procesión aumenta.

Camino de Moguer. Es el trayecto empleado por aquellos rocieros que vienen desde Huelva. Antes de iniciar el camino, imprescindible visitar en Moguer la parroquia de Nuestra Señora de Granada, la Ermita de la Virgen de  Montemayor o el convento de Santa Clara donde Colón pronunció su juramento.

Camino de Sanlúcar. Lo utiliza aquellos fieles que peregrinan desde Cádiz. Esta ruta pasa por el conocido Parque Nacional de Doñana, reserva de la biosfera. Es el camino que une la desembocadura del Guadalquivir con la pequeña aldea. Un camino para amantes de la naturaleza en el que hay que cruzar una parte del río en el estuario Simpecados. Impresionante ver las carreras, carros y caballos cruzar el río en las barcazas.

Virgen del Rocío

Qué hacer en Almonte

Aunque bien es cierto que para los más fieles la romería del Rocío ya ocupa todo el fin de semana, si estás de visita por la zona, además de disfrutar de Huelva no debes perderte estos planes:

Museo de la villa. Visita obligada es el museo llamado Molino de Cepeda ya que se encuentra en un antiguo molino de aceite. En él se pueden ver diversas exposiciones sobre la zona en su ámbito natural y cultura. Exposiciones sobre el rural, las playas o sus famosas fotografías sobre la fiesta del Rocío a través de los años. También se encuentra copia del monumento de las Abuelas Almonteñas, que se encuentra en el Camino de Llanos y es una obra del artista local Francisco Ibáñez. Este monumento recuerda a las abuelas que trasladaban los atributos en las procesiones de la Virgen del Rocío a Almonte.

Ciudad de la Cultura. Desde el año 2011 Almonte cuenta con su propia ciudad de la cultura, un espacio cultural polivalente que consta de varias edificaciones y que está considerado como uno de los complejos culturales urbanos más importantes de toda Andalucía. En ella se puede ver  la Iglesia de Baler, una réplica exacta de la Iglesia que se encuentra en Baler (Filipinas) y en las que se cuenta que sucedió el episodio histórico de ‘los últimos de Filipinas’, los últimos españoles que resistieron el asedio filipino en la isla de Luzón en el año 1898. En este complejo también se encuentra la escuela de artes, la biblioteca municipal y el teatro Salvador Távora.

Enoturismo. En la zona hay numerosas bodegas en las que degustar los mejores vinos onubenses. Cabe destacar una de las bodegas que está en funcionamiento desde finales del siglo XIX, la de Andrade, ya que realiza catas de vino, paseos entre las viñas y visitas guiadas. Además ofrece la posibilidad de disfrutar de paseos a caballo entre las viñas y hasta curiosas gymkanas.

Hinojos. Una vez que uno está de visita por la zona no debe olvidarse de otras localidades muy cercanas a Almonte dignas de ser visitadas, como Hinojos. Además de poder disfrutar espectaculares parajes y zonas boscosas en donde se encuentras ejemplares de lince ibérico, también se puede visitar la Iglesia de Santiago el Mayor o la ermita de la Virgen del Valle, en dónde se pueden admirar estandartes que según se dice colocó allí mismo Alfonso X.

Está claro que un fin de semana en Almonte sabe a poco. Tantos lugares por visitar, su entorno natural y cultural y su fervor religioso hacen de esta localidad un lugar mágico que bien merece la pena una segunda y una tercera visita. Y es que visitar Andalucía es uno de los mejores planes para disfrutar de tu tiempo libre.