Rosquillas tontas o listas: ¿cómo las prefieres?

Salimos a buscar las mejores rosquillas de Madrid. ¿Las prefieres tontas o listas? ¡Descubre dónde encontrarlas!

Los madrileños son auténticos especialistas en rosquillas. ¡Y  más con la vista y el paladar puestos en San isidro! Nos vamos de ruta por los establecimientos donde serán bienvenidos los golosos (sí, nosotros somos de ese club).

¿Tontas o listas? No te estamos preguntando por ningún grado de inteligencia sino por uno de los postres típicos del San Isidro madrileño. Las rosquillas del Santo son una de las especialidades de las pastelerías de Madrid. Recubiertas de azúcar, almendra o merengue las posibilidades de este dulce son infinitas. ¿Quieres descubrirlas?

Harina, huevo, aceite y azúcar. Ésta es la base de unas rosquillas. A partir de ella los madrileños han realizado diferentes variaciones con resultado siempre exquisito. Las tontas no llevan ningún tipo de cobertura; las listas están recubiertas de azúcar, zumo de limón y huevo batido; las de Santa Clara con merengue seco; las francesas con trozos de almendra; las de Alcalá con yema… ¿a qué ya se te está haciendo la boca agua? ¡Empezamos la ruta por los lugares en los que encontrar las mejores rosquillas de Madrid!

Antigua pastelería del Pozo

Fundada en 1830. Un lugar único -es la pastelería más antigua de Madrid– en la calle del Pozo, 8. La visita merece la pena tanto por la decoración como por las rosquillas que preparan. Eso sí, ve sin prisas porque probablemente tendrás que hacer un poco de cola.

Lardhy

Uno de los restaurantes más auténticos de la capital dispone, además, de una pastelería en la que las rosquillas son una delicatessen. Listas, tontas, con almendras… También realizan pedidos a domicilio. En Carrera San Jerónimo, 8.

Oso y madroño

El Riojano

Fundada en 1855. Conserva los mostradores y vitrinas originales cuya madera se trajo de Cuba cedida por la reina María Cristina de Habsburgo, antigua cliente de una confitería fundada por su pastelero personal. Así que si quieres degustar el postre típico de San Isidro como si fueses un rey no dudes en visitarla. En Calle Mayor, 10.

Nunos

Al frente de ella está José Fernández-Ramos, un maestro pastelero que ha reinventado las torrijas y los buñuelos y también se atrevió a hacerlo con las rosquillas. A la receta tradicional se les añade chocolate o limón sin olvidarse de las que llevan anís de Chinchón o vainilla emulando a las monjas clarisas del siglo XV.  En Narváez, 63.

Neguri

Una pastelería “de toda la vida” en la que poder saborear unas buenas rosquillas tontas o listas. ¡Seguro que no te resistes a comer sólo una! Calle Espronceda 38.

Horno San Onofre

A la receta tradicional le han dado un toque gourmet con un resultado espectacular. Una de sus especialidades son las rosquillas de Alcalá, elaboradas con hojaldre y recubiertas de crema de yema y azúcar. En la calle San Onofre.

Vait pastelería

Una apuesta por lo artesano y tradicional dándole a las recetas su particular toque. Por eso, además de las tontas, listas o francesas su propuesta de rosquillas también incluye a las Segovianas (fritas y envueltas en azúcar). Félix Boix, 9.