Ruta por la Costa del Sol: de la Feria de Málaga a las playas de Benalmádena y Nerja

Descubre con Goodyear y David Escribano esta ruta con las mejores playas de la ciudad y comó vivir la Feria de Málaga

Llega el mes de agosto y el espíritu de celebración recorre gran parte de la geografía española. El país combate el calor de la mejor manera que sabe: montando una buena fiesta. Eso sí, hay fiestas y fiestas, y debo reconocer que la Feria de Málaga es una de las mejores que he tenido la fortuna de conocer.

Málaga es una ciudad hermosa – llena de gente guapa, vibrante, de sabrosa gastronomía y una arquitectura mezcla de culturas – que se viste con sus mejores galas en su Feria de Agosto.

Feria de Málaga 2017: qué ver

Este año, la Feria de Málaga tendrá lugar del 12 al 19 de agosto. Comenzará con su habitual pregón que otros años ha sido llevado a cabo por celebridades como Antonio Banderas, Julio Iglesias, Pablo Alborán o Dani Rovira. Después, la fiesta no dará tregua. Una semana en la que ciudad no duerme. Durante la mañana y la tarde, podrás asistir a la “Feria de día”, que tiene lugar en el centro histórico de Málaga. La famosa calle Larios, y sus perpendiculares y paralelas, se visten de fiesta, con farolillos y preciosas mujeres que lucen vistosos trajes flamencos. El Cartojal (un vino dulce producido por las Bodegas Málaga Virgen) corre sin control, mientras la música y el cachondeo se apoderan de todos y de todo.

Al caer el sol, la gente que quiere seguir se traslada a la “Feria de noche”. Ubicada en el recinto ferial del Cortijo de Torres, ofrece coloridas casetas y atracciones al aire libre. Son días de flamenco, cante, carros de caballos, coplas, pasacalles, desfiles, bailes, amores, desamores… Pasión en vena.

Tras haberla vivido un par de años, mi recomendación personal es que aprovechéis más intensamente la “Feria de día” del centro de la ciudad. El ambiente es increíble, y, para mí, mejor que el de la de noche. Eso sí, cuando acabe la Feria de Málaga, tu cuerpo va a necesitar una buena desintoxicación y que lo trates con mucho cariño. Para eso no hay nada mejor que coger el coche y realizar una sosegada ruta por las playas de la Costa del Sol malagueña.

Vistas de Málaga

Benalmádena: 20 kilómetros de playas

Benalmádena presenta casi 20 km de playas en un litoral que combina grava, arena y palmerales. Además, cuenta con una de las primeras playas nudistas que existieron en España: Benalnatura.

En esa veintena de kilómetros, podrás encontrar 17 playas distintas, todas ellas accesibles desde un paseo marítimo común. Tienes un poco de todo: amplias playas con espigones que mantienen las aguas tranquilas y permiten la práctica de deportes acuáticos; y calas rocosas de menor tamaño, escondidas entre acantilados e ideales para pasar un día tranquilo buceando o pescando.

Si después del baño quieres tomarte un buen espeto de sardinas, siempre puedes pasarte por los muchos chiringuitos que encontrarás en la arena de las playas de Benalmádena.

Playas Costa del Sol

Torremolinos: playa de La Carihuela

Aunque en cuanto a chiringuitos se refiere, las playas de Torremolinos no tienen rival. Sus 7 km de costa presentan playas como las de Playamar, La Carihuela, Montemar, El Saltillo, Los Álamos y el Bajondillo.

Torremolinos fue el protagonista del boom turístico playero más sonado del siglo XX y aún hoy sigue siendo el lugar más visitado de toda Andalucía, incluso por delante de Sevilla. Sus playas no son su único reclamo. La vida nocturna de Torremolinos es conocida en toda Europa. En sus bares y discotecas encontrarás una mezcla de ambiente moderno, con ochentero y gay-friendly. Con semejante cóctel, siempre encontrarás algo que te atraiga.

De las playas de Torremolinos, la más frecuentada es la de La Carihuela, situada en el centro urbano. Tiene unos 40 metros de ancho y 2 km de largo y haciendo honor a su origen – en esta zona se encontraba el antiguo barrio de pescadores de la población – aquí podrás comer el mejor pescaíto frito de toda la Costa del Sol.

Playa de Maro

Cala del Moral: playas y la Cueva del Tesoro

Siguiendo la ruta hacia el este, y tras pasar Málaga, te encontrarás con la población de Cala del Moral. Las primeras casas bajas se asoman a una playa de grava y arena oscura, de unos 1,3 km de largo y 40 metros de ancho y aguas medianamente tranquilas.

En los meses de verano tiene una gran ocupación, pero en primavera y otoño da gusto darse un paseo por su tranquila orilla. Además, a medio camino entre Cala del Moral y el Rincón de la Victoria (otra localidad con playa muy turística), podrás admirar un secreto digno de los libros de aventuras: la Cueva del Tesoro<. Llamada así por la leyenda popular que cuenta que alberga un tesoro escondido de la realeza almorávide, se trata de la única cueva marina que se halla en Europa. La formación de la Cueva del Tesoro se produjo por el efecto erosivo del mar sobre la roca caliza, que abrió grietas y creó columnas y gargantas. En su interior encontrarás estalactitas y estalagmitas, morfologías más propias de las cuevas de montaña.

Caleta de Maro Málaga

Caleta de Maro: un “verano azul”

Nerja es un precioso pueblo de casitas blancas que debe parte de su gran fama a la inolvidable serie española “Verano Azul”.

Justo saliendo del pueblo, debes tomar un desvío a la derecha para llegar a un aparcamiento donde puedes dejar el coche para bajar a pie hasta la preciosa Caleta de Maro. Desde el aparcamiento, desciendes hacia la cala, primero por la carretera y después por un camino rural que acaba en un estrecho sendero que da a la pequeña playa, mezcla de arena y piedras. El agua es transparente y cerca de uno de sus extremos desemboca un estrecho riachuelo de agua dulce. Lleva las gafas de bucear para disfrutar del magnífico fondo marino.

Caleta de Maro es un lugar muy hippie – y nudista – y en ella, pasear, bucear o, simplemente, tostarte al sol.  Eso sí, no tiene ningún tipo de servicios, así que si quieres pasar el día, más vale que te vengas equipado con una nevera repleta de provisiones.

Playa de Maro: imprescindible en la Costa del Sol

A escasa distancia de Caleta de Maro, y siguiendo la misma carretera que parte del aparcamiento, se encuentra Playa de Maro. Al igual que la Caleta, el mar aquí es totalmente transparente y te invita a zambullirte. En Playa de Maro sí encontrarás servicios de sombrillas y hamacas, alquiler de kayaks (es la mejor forma de bordear todo este paraje natural excepcional y explorarlo bien) y, atraído por todo ello, a bastante más gente que en la pequeña cala. En cualquier caso, tanto Caleta de Maro como Playa de Maro son espectaculares.

Es complicado elegir en qué playa de la Costa del Sol quedarte. Por eso, si tienes tiempo, lo mejor es coger el coche y recorrerla entera para conocer sus escenarios de película, visitar los pueblos blancos y disfrutar con los más pequeños de una aventura de exploradores. No lo dudes, este verano, ¡en ruta por la Costa del Sol!

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David Escribano de
David Escribano es un redactor de viajes freelance que trabajó durante años en fondos de inversión antes de descubrir su verdadera vocación. Ha realizado viajes de larga duración por los cinco continentes, contándolo en Viajablog desde el 2007. Colaborador habitual en Skyscanner y Rumbo y ocasional en Ocholeguas, se declara como un enamorado de África y los viajes improvisados