Ruta Vía de la Plata desde Gijón hasta Sevilla: descubre sus mejores paradas

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Era una vieja calzada romana por donde viajaban mercancías que desembarcaban en el Cantábrico, en el puerto de Gijón o en el sur, en el puerto de Sevilla. De norte a sur. O de sur a norte. Una vía comercial que cruza España. Siempre había movimiento en ambos sentidos.

Fue también una vía por donde circulaba el ganado, atravesada por ejércitos, por peregrinos…

Hoy en día es una autovía, la A-66, por donde circulan viajeros y una ruta fantástica para atravesar la península. Más de 800 kilómetros a través de la historia de España. Que nos permite visitar ciudades donde bien merece la pena hacer parada y fonda. Aquí una lista con algunas de las paradas imprescindibles en este viaje que en este caso hacemos de norte a sur. Partimos de Gijón, con parada en León, Zamora, Salamanca, Cáceres y finalmente Sevilla. ¡Vamos allá!

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    Punto de partida: Gijón

    Industrial y muy urbana. Gijón. No dejes de darte un chapuzón en su gran playa de San Lorenzo, de más de cien metros de largo, famosa por sus casetas de colores. El arenal corre paralelo a un paseo de un kilómetro y medio más o menos, el Muro, que nace en la iglesia de San Pedro, también llamada la Escalerona, y acaba en el puente donde desemboca el río Piles. Este punto marca el comienzo de otra zona del paseo marítimo, el llamado Rinconín, con unas vistas hermosas de la ciudad y del mar y donde encontrarás esculturas varias, entre ellas la Madre del Emigrante, más conocida entre los locales como «la loca».

    Ya a última hora de la tarde, nada como perderse por las callejuelas del barrio pesquero de Cimadevilla y su puerto deportivo, frente al palacio de Revillagigedo y la colegiata de San Juan Bautista. En esta zona se agolpan restos romanos, casonas y palacios asturianos y antiguas viviendas de pescadores. Y, cómo no, cientos de bares, restaurantes y sidrerías.

    No te vayas de Gijón sin una foto ante la escultura de Chillida, el llamado “elogio del horizonte”, pero popularmente rebautizada como “el váter de King Kong” situado en el monte de santa Catalina.

    Gijón puerto deportivo

    Segunda parada, León

    Para llegar a León desde Asturias, atravesamos la bella autopista del Huerna, entre lagos y montañas, probablemente una de las más hermosas de España. Aproximadamente 150 kilómetros separan ambas ciudades. Una vez en León, empezamos la visita ante la catedral gótica. Su simple contemplación ya merece una parada en esta ciudad. Si tienes suerte y visitas la seo un día de sol, verás que el resplandecer de las vidrieras, más de cien ventanas y tres rosetones coloristas, sobrecoge.

    La catedral no brilla sola. Hay en León más maravillas arquitectónicas, por ejemplo el Hostal San Marcos, originario del siglo XII. Fue hospicio, convento, cárcel y hoy es en un hotel de lujo de la cadena Paradores. No dejes de pasear por su claustro de arcos góticos. También monumental es la modernista casa Botines, obra del arquitecto Antonio Gaudí.

    Nos despedimos de León tomando un vino y una tapa, siempre abundante, en el pintoresco barrio Húmedo lleno de terrazas y plazas donde descansar antes de seguir la ruta.

    Tercera parada, Zamora

    Seguimos por la A-66 hasta Zamora, a 140 kilómetros de León. Un viaje relajado por una vía poco transitada para visitar una ciudad tranquila como pocas. Tras cruzar Benavente, ponemos rumbo a Zamora. Una vez en la capital castellana, confirmamos que hemos aterrizado en un reducto de paz. Esa es la sensación que transmite el paseo por el casco antiguo: peatonal y muy bien conservado, lleno de palacios blasonados, casonas con escudo propio, iglesias que confirman el poder del clero. Y rincones preciosistas que nos recuerdan que esta fue una ciudad señorial y noble.

    Era Zamora la puerta de acceso a Galicia y al valle del Duero, y bastión defensiva difícil de conquistar, de ahí ese pareado popular que reza: “Zamora no se tomó en una hora”, que recuerda los siete meses de asedio del rey Sancho II en los años de reinado de Doña Urraca, hija de Fernando I.

    Historias aparte, conserva Zamora la elegancia de antaño. La románica catedral, el castillo, el paseo a orillas del Duero… Otro consejo, Zamora no se ve en una hora. Dedica tiempo a disfrutar de esta ciudad.

    Zamora

    Cuarta parada: Salamanca

    Seguimos por la A-66. Nos espera menos de una hora de viaje para alcanzar una de las ciudades con mayor legado monumental de Europa. Y uno de los mejor conservados. La capital del Tormes, Salamanca. Que rebosa sabiduría gracias a su centenaria universidad. Pero bulliciosa y joven siempre llena de estudiantes que eligen salamanca como urbe donde cursar sus carreras.

    Mi consejo es que le dediques tiempo a Salamanca. Hay mucho que ver y la lista de imprescindibles es larga: la Plaza Mayor, según muchos expertos la más bella de España, afirmación que puedes juzgar por ti mismo. Dos catedrales, la vieja y románica y la nueva, grandiosa, donde conviven el gótico, el renacentista y el barroco.

    Foto obligada ante la casa de las Conchas, originaria de los años del reinado de los Reyes Católicos, y los conventos de San esteban y de las Dueñas…

    Importante dejar un hueco para comer. O para comprar embutidos o chacinas ibéricas. Verás muchas charcuterías donde adquirir estas delicias salmantinas en la rúa Mayor, también llena de tabernas, restaurantes y tiendas donde comprar recuerdos de la artesanía charra, con la filigrana como protagonista.

    Quinta parada: Cáceres

    Doscientos kilómetros separan Salamanca de Cáceres, siguiente estación en la ruta hacia el sur, siempre siguiendo la A-66. Un viaje corto atravesando Extremadura hasta alcanzar una ciudad donde el tiempo se ha detenido. El casco antiguo nos da la bienvenida. Un laberinto urbano atiborrado de calles tortuosas y casonas solariegas, palacios señoriales, muchos de ellos construidos por hombres que hicieron fortuna en América, iglesias y torres almenadas, arcos. Entre todos dan juego a un entramado de de luces y sombras que hechiza.

    El punto de partida y el lugar donde hacer parada para comer es sin duda la Plaza Mayor, presidida por el Ayuntamiento y rodeada de soportales. Basta cruzar el arco de la Estrella para entrar de lleno en la Edad Media. Una vez intramuros, en el recinto monumental hay mucho que ver. La Torre del Bujaco, la iglesia de Santa María, el más grande ce Cáceres y originaria del siglo XIII. El palacio de las Veletas, el convento de San Francisco… Piérdete y ¡disfruta!

    No dejes de probar la gastronomía extremeña con el cerdo ibérico, criado en las dehesas cercanas, como protagonista, aunque también típicas son las calderetas de cordero, las migas y como no, el queso Torta del Casar, un verdadero manjar.

    Sevilla vista de la ciudad

    Sexta parada: Sevilla

    Último tramo. Y el más largo de esta ruta. Por delante 265 kilómetros con destino Sevilla, donde acaba este recorrido. Otra de esas ciudades densas donde hay tanto que ver, tanto que hacer y tanto que experimentar que estas líneas se quedan una vez más cortas para resumir tanta belleza. Pero se trata de resumir la esencia de Híspalis y eso es fácil: Obligado el paseo por las calles del barrio de Santa Cruz, imprescindible la foto ante la Giralda, la torre más famosa de la imponente catedral.

    Para hacerte una idea de Sevilla únete a la Seta, nuevo reclamo desde donde contemplar hermosas panorámicas. Acércate al barrio de Triana a tomar un cucurucho de pescaíto frito con croquetas de cocido y una copa de fino. Toma un café en la calle Betis con la brisa del Guadalquivir como compañera y la Torre del Oro en el frente. Piérdete entre las tiendas de la calle Sierpes y alrededores y acércate a ver el Palacio de Dueñas o capillas míticas como la de Jesús del Gran Poder, la basílica de la Macarena… ¿Haz una visita a la plaza de toros de la Maestranza!

    Calle Betis en Sevilla

    Pero sobre todo, pasea, y pasea. Deja el coche en algún lugar seguro y olvídate de él durante un par de días. Sevilla bien lo merece.

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    Nani Arenas
    Periodista especializada en viajes y comunicación turística. Firma habitual en medios de comunicación especializados en viajes: El País, National Geographíc España, El Mundo, revista Viajar, Altaïr, Rutas del Mundo, Conde Nast Traveler.…En 2008 creó http://www.laviajeraempedernida.com/, actualmente considerado uno de los blogs de viajes más influyentes de habla hispana. Y es miembro de la red de comunicadores Travel Inspirers, uno de los grupos de comunicación digital más fuertes en el segmento “travel" en lengua española