Ruta por la trilogía del Baztán de Dolores Redondo

Descubre la ruta que hemos creado inspirada por la trilogía del Baztán de la prestigiosa escritora Dolores Redondo.

La Trilogía del Baztán, de la escritora Dolores Redondo (Donostia-San Sebastián, 1969) está compuesta por tres fascinantes thrillers ambientados en el Pirineo Vasco que han vendido más de 300,000 copias en España y ya cuentan con 32 editoriales internacionales.

El primer título de la trilogía: El guardián invisible

El hallazgo junto al río Baztán del cuerpo desnudo de una adolescente (Ainhoa Elizasu) inicia una saga de suspense en la que la inspectora de homicidios de la Policía Foral de Navarra Amaia Salazar, será la encargada de dirigir la investigación que le llevará a regresar a Elizondo, el lugar donde nació y del que siempre quiso huir.

Segundo título de la trilogía: Legado en los huesos

La segunda entrega comienza con el juicio contra el padrastro de una joven asesinada en extrañas circunstancias. Amaia es reclamada por la policía, ya que el acusado acaba de suicidarse en los baños del juzgado y ha dejado una nota dirigida a la inspectora, una nota con un solo mensaje: «Tartalo». Amaia Salazar deberá descubrir su significado y al mismo tiempo conoceremos detalles inquietantes de su pasado.

Tercer título de la trilogía: Ofrenda a la tormenta

La muerte de unos bebés desencadenará una trepidante investigación que llevará a Amaia al auténtico origen de los sucesos que han asolado el valle de Baztán. Y mientras, desde el bosque, una impresionante tormenta llega para sepultar la verdad más demoledora.

Muchos son los lectores de Dolores Redondo, que fascinados por los escenarios de sus novelas, se desplazan al País Vasco para conocer más de cerca los escenarios de sus libros que son reales en un 90%.  La fascinación de la escritora por la naturaleza y la arquitectura Vasca se entremezclan con su profundo conocimiento de la cultura y la mitología de los parajes que describe en sus libros. Una inquietante simbiosis entre naturaleza del llamado Valle del Baztán y sus gentes.

La ruta transcurre entre las empedradas calles de Elizondo (capital del Valle del Baztán, a escasos 60 km de Pamplona) y sus alrededores (bosques, cementerio y orillas del río).

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Elizondo: la casa de la tía Engrasi

La primera parada nada más llegar a Elizondo es la casa de la familia de la inspectora Salazar (la casa de la tía Engrasi). Ubicada en la parte vieja de la localidad (calle Braulio Uriarte), en el barrio conocido como Txocoto, se encuentra esta vivienda típica de la arquitectura del Baztán con sus arcos de piedra y su sobria fachada. Tal y como confesó la propia Dolores Redondo, la elección de esta casa para centrar gran parte de la acción de la novela, fue puramente romántica: desde niña se había sentido atraída por la serenidad de esa vivienda que la embrujaba cada vez que pasaba por delante de ella.

Seguimos nuestro recorrido hasta el Bar Txocoto, situado al lado del río Biasoa o Baztán que cruza el pueblo y que fue el culpable de varias inundaciones. El bar es frecuentado por varios personajes de la trilogía, y ofrece a los visitantes tapas típicas de la zona.

La Piedra de Botil Harri, ubicada en la plaza principal de Elizondo, en la esquina del Ayuntamiento es también parada obligada de los turistas de la Ruta del Baztán. Se trata de una piedra que se utilizaba antiguamente para apuntar los tanteos de la ahora conocida como pelota vasca. En la novela, la inspectora Salazar acaricia el monumento cada vez que pasa por la plaza, un gesto que irremediablemente la transporta a su terrible infancia.

Uno de los principales escenarios de los tres libros de Dolores Redondo es la Comisaría de Policía, a la que se ve obligada a trasladarse la inspectora Salazar para investigar los crímenes del Valle. Cuando la primera novela aún se estaba gestando, la comisaría estaba en obras, pero la autora tuvo acceso a los planos y pudo así ubicar con mucha veracidad cada una de las instancias que se describen en los libros (sala de interrogatorios, sala de reuniones o despachos de los personajes). Como guiño a la novelista, en la comisaría se puede leer hoy una placa que dice así: “Aquí trabaja la inspectora Salazar”.

La Chocolatería Malkorra Gozotegia, además de ser parada obligada en la Ruta del Baztán por ser la pastelería por la que siempre pasaba la protagonista antes de volver a casa, ofrece a sus visitantes el dulce favorito de Amaia Salazar: la torta de Txantxigorri. Curiosamente, este dulce había caído en el olvido, pero el éxito de la novela ha hecho que resurgiera con más fuerza que nunca y ahora sea el producto estrella de la pastelería.

 

El obrador de la familia Salazar

Uno de los lugares emblemáticos de las tres novelas es el obrador propiedad de la familia de Amaia. Un punto de encuentro con las hermanas de la protagonista, que optaron por seguir con el negocio familiar, mientras la inspectora Salazar abandonaba Elizondo y todas sus pesadillas de la infancia para ser policía. Lo que la autora describe como un obrador, es una vivienda que ahora pertenece a dos ancianas del pueblo, pero que guarda la apariencia de la arquitectura propia del Baztán que encandiló a la novelista para convertir la vivienda en un protagonista más de sus novelas.

Acercarse a las orillas del río Bidasoa es revivir muchos de los momentos más inquietantes de la trama. Los misterios que recogen sus aguas forman parte de la mitología tradicional de Baztán: bellas jóvenes que aparecen en el torrente del río o extraños seres que las abuelas utilizan para asustar a los niños. Los habitantes del valle siempre han querido tener la ilusión de ejercer cierto control sobre la naturaleza, de encomendarse a alguna instancia superior que les garantizara una salvación divina en un lugar dónde la vida resulta muy complicada. Dónde la humedad pudre las cosechas y enferma a los niños y la brujería, ejerce de todopoderoso salvador que ayuda a la naturaleza a ser más benévola.

El puente de Muniartea, es el puente que Amaia cruza antes de llegar a la casa de su familia. Las piedras que los sostienen trasladan siempre a la protagonista a su pasado. No puede evitar tocar la fría piedra y nada más hacerlo, su mente viaje hasta oscuros derroteros que suelen sumirla en la tristeza.

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Parada obligada en el imaginario de Dolores Redondo

La ruta del Baztán tiene una parada obligada en la Iglesia. Muchos de los momentos más emotivos transcurren dentro de sus muros. Se trata de un edificio de gran tamaño construido entre 1916 y 1925, sustituyendo a la antigua iglesia que era del siglo XVI y se ubicaba en la plaza de los Fueros de Elizondo. Dicha sustitución se debe a que la antigua iglesia sufrió importantes desperfectos en las fatales inundaciones del 2 de Junio de 1913, y viendo la magnitud de los desperfectos ocasionados en la iglesia, se opta por reedificarla donde actualmente se conoce.

En las afueras de Elizondo, en la carretera que lleva a Francia, se encuentra el Cementerio, otra de las paradas obligadas: “La tumba de la familia Arbizu se encontraba justo donde comenzaba uno de los ramales; sobre el panteón reposaba un ángel que, indolente y con gesto aburrido, ajeno al dolor de los humanos, parecía observar a los enterradores que habían apartado la losa haciéndola rodar sobre unas barras de acero”. El ángel del cementerio de Elizondo es testigo mudo de los entierros de las jóvenes victimas de lo que parece ser un asesino en serie y un escenario muy recurrente en las novelas.

 

Camino del Infierno en la ruta del Baztán

La ruta nos lleva a los alrededores de Elizondo, al Infernuko Errota (Camino del Infierno) bordeando el río. Un lugar inquietante y mágico dónde es fácil imaginarse tiradas a las víctimas de los asesinos en serie. Este camino, se encuentra entre Baztan y Etxalar y más concretamente entre los barrios de Orabidea (Lekaroz) y de Tximista. Una senda junto a este arroyo lleva hasta el molino del mismo nombre, Infernuko Errota, a donde los vecinos de la zona llevaban a moler maíz.

Como suele ocurrir en muchos casos, los escenarios seleccionados por los escritores o directores de cine, suelen multiplicar por muchos las visitas de los turistas. Elizondo no ha sido menos y desde que Dolores Redondo lo pusiera en e mapa, el trasiego de visitantes no ha dejado de aumentar. Si no queréis hacer esta ruta por libre y deseáis un guía local, en la empresa El Guardián Invisible organiza visitas guiadas.

Para que la experiencia sea mucho más realista y nos metamos de lleno en la trilogía, la mejor opción para hacer noche es la propia casa de la tía Engrasi, una de las protagonistas principales. Esa casa actualmente es un alojamiento rural, Txarrenea. Seguro que así os meteréis de lleno en el papel.

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Javier Hernández

Javier Hernández

Soy publicista y a ratos escribo en mi blog personal de viajes, Hanway. Tengo la suerte de poder conjugar mi vida profesional con el mayor de mis hobbies, viajar. Siempre he estado ligado a empresas de este sector y actualmente trabajo en Rumbo como responsable de Promoción para destinos turísticos y cadenas hoteleras. Mi mayor pasión, mis hijos
  • Pirineoan Bizi Naiz

    Si quieres probar una buena Torta de Txantxigorri, prueba la de la panadería Erburu de Espinal. La mejor que he probado y llevan haciéndola toda la vida!