Ruta del vino de Rueda de Valladolid, Ávila y Segovia

Descubre la ruta del vino de Rueda, un trayecto que atraviesa Segovia, Valladolid y Ávila ¡degustarás el mejor de los vinos!

Valladolid, Ávila y Segovia tienen algo en común. Sí, las tres provincias pertenecen a Castilla y León, pero ésa no es la única coincidencia. Desde el siglo XI, en sus tierras se elabora vino de excelente calidad, una producción que con el paso del tiempo ha ido evolucionando hasta dar lugar a la Denominación de Origen de Rueda, la primera que existe en la región. Los vinos blancos de Rueda deben su éxito a una uva autóctona, el verdejo, y a la arraigada tradición vitivinícola que hoy se aprecia en los extensos viñedos que recorren el paisaje y en las muchas bodegas que asoman en los pueblos. Prepara tu copa y vente de ruta con nosotros por las tierras del vino de Rueda.

No sólo descubrirás los secretos de bodegas centenarias y modernas, también disfrutarás de las delicias gastronómicas de la zona – que no son pocas – y visitarás monasterios, fortalezas y conventos que fueron testigos de la importancia política y social de Castilla en tiempos de los Reyes Católicos. ¿Preparado?

La cuna del verdejo

Nuestra ruta comienza en la cuna del verdejo, La Seca, pequeña población de algo más de mil habitantes donde operan más de 14 bodegas, la mayoría de ellas adscritas a la D.O. Rueda. La Seca es el municipio con la mayor extensión de viñedos de toda Castilla y León, y el hogar de varias de las bodegas que no pueden faltar en tu recorrido. Como Cuatro Rayas, que elabora ella sola cerca del 20% de toda la producción anual de vinos Rueda, y donde podrás realizar visitas guiadas a las instalaciones con catas finales de sus mejores caldos.

En La Seca también se encuentra Protos, una de las bodegas referentes del vino de Rueda que sólo elabora vinos 100% verdejo. Puedes visitar las instalaciones antiguas, excavadas en el interior de una montaña, y las modernas, obra del arquitecto Richard Rogers, además, por supuesto, de degustar sus caldos y aprender a realizar una cata como todo un sommelier.

Tu parada en La Seca puede continuar con un paseo por la localidad para conocer su patrimonio histórico, como la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, donde se encuentra el órgano barroco en activo más grande de la provincia de Valladolid.

Vino de Rueda

El corazón de la D.O.

Y de La Seca a Rueda, la población que da su nombre a la denominación de origen. En un rápido paseo por la villa te darás cuenta de por qué está declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico Artístico. La iglesia de Nuestra Señora la Virgen de la Asunción, uno de los mejores ejemplos del barroco en Valladolid, la Ermita de la Cuba o las casonas porticadas que cuentan incluso con su propia réplica en el Pueblo Español de Montjuic, en Barcelona, son algunas de las maravillas que encontrarás en el camino.

Monumentos, callejuelas con encanto y, por supuesto, también bodegas. 21 operan en el municipio. La más conocida es la bodega laberinto El Hilo de Ariadna del Grupo Yllera, donde podrás dejarte perder en una cueva a 20 metros de profundidad para conocer los secretos de la tradición vinícola en la Villa de Rueda. Y, si te entra hambre, prueba una auténtica cena de bodega en su restaurante.

Monasterio de Valbuena

Siguiendo los pasos de Isabel la Católica

Cualquier ruta por el vino de Rueda tiene una parada obligada en Medina del Campo. Segunda población en importancia de la provincia, villa termal, ciudad de ferias – la Semana Renacentista es una de las fiestas de agosto imprescindibles – y testigo de episodios en la vida de personajes como los Reyes Católicos, Juana la Loca o Cristóbal Colón, Medina del Campo bien merece un paseo relajado por su impresionante conjunto histórico. El Castillo de la Mota es la joya de la corona. Construido en el siglo XV sobre un antiguo recinto árabe, ha sido castillo artillero, prisión real, archivo, centro de formación… y la última morada de Isabel la Católica. De estilo mudéjar, la silueta de su torre del homenaje, que se alza 40 metros sobre el suelo, resulta inconfundible.

En Medina del Campo puedes visitar la bodega de Emina Rueda y adentrarte en la historia de los vinos de tierras de Medina. No sólo eso: las visitas guiadas también incluyen paseo por los olivos y cata de aceites. Un plan, sin duda, completo.

La Denominación de Origen Rueda se extiende por 13 municipios de Valladolid, Ávila y Segovia. Si tienes tiempo, no dejes de pasarte, en Valladolid, por la bonita villa de Olmedo y su Parque Temático del Mudéjar, Serrada y su exposición de esculturas y pinturas al aire libre o Tordesillas y su patrimonio histórico. En Ávila puedes visitar Madrigal de las Altas Torres, el pueblo donde nació Isabel la Catolica, y sorprenderte con su casco histórico -un palacio real, casas palaciegas, muralla, un hospital real, conventos…-. Y en Segovia te esperan bodegas en Nieva y Santiuste de San Juan Bautista.

Delicia gastronómica

Los amantes del vino lo saben: no hay mejor manera de disfrutar de los buenos caldos que acompañándolos con una buena comida. Y los vinos blancos de Rueda se producen en una región donde abundan manjares que hacen la boca agua. Lechazo asado con identificación geográfica protegida (IGP), cochinillo de Segovia, champiñones rellenos y otros pinchos en Medina del Campo

Así que ya sabes… Al pan, pan, y al vino… ¡Rueda!