Sabores naturales

Un lugar especial

Fue un alto en el camino no planificado, pero degustamos la materia prima del lugar devorando hasta las migajas de la última ración, una última ración que no queríamos que llegara nunca. Insaciables en el estómago, fascinados con las vistas, relajados en cuerpo y mente. Afinando, en definitiva, los cinco sentidos. ¿Dónde? En Asturias, concretamente una población de poco más de 2.000 habitantes, de un atractivo paisajístico y gastronómico muy interesante, que debe su fama a un producto de elaboración puramente artesanal reconocido internacionalmente: Cabrales.

 

Sabor único

Veníamos de San Vicente de la Barquera (en Cantabria) en dirección a Cangas de Onís (Asturias), por lo que unos amantes del queso como nosotros no podíamos pasar por alto visitar la cuna del que consideramos uno de los mayores manjares, porque los sabores cambian dependiendo dónde se degusten, así como con quién. Y eso nos pasó, que si ya nos gustaba este queso, allí nos supo, si cabe, aun mejor. Acompañaban el paisaje, la calidad humana de los lugareños, la suma de unos vasos de sidra bien escanciada y el cabrales recién salido de su cueva.

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Aroma característico

No sólo su sabor lo hace inconfundible, pues su acusado aroma picante hace que se pueda detectar su presencia a relativa distancia. De hecho tuvimos la tentación de llevarnos unas porciones en el coche para sorprender al resto de amigos que no pudieron unirse al viaje, pero nos quedaba aún mucho que ver en Asturias hasta la vuelta a casa, así que tuvimos que renunciar a incluir el producto como equipaje adicional, muy a nuestro pesar. O no.

 

Ruta del queso y la sidra

Nos dimos un auténtico homenaje de este producto y de sidra en Casa Niembro, aprovechando que a las 19:00 horas salía de allí la Ruta del queso cabrales y la sidra asturiana, por lo que antes de empezar la excursión, ya habíamos cargado las pilas con unas primeras tapas por aquello de la toma de contacto.

 

¿Lo que más nos gusta del cabrales? Su elaboración artesanal, que mezcla hasta dos o tres tipos de leche. Hoy en día parece increíble que todavía alcance la maduración en cuevas naturales ubicadas en plena montaña para conseguir el grado de fermentación que hace de éste uno de los más reconocidos quesos.

Si hay lugares que aún mantienen toda la esencia de la tradición y la artesanía en la fabricación de productos estrella, sin duda Cabrales es uno de ellos. ¡No dejes que te lo cuenten!