¡Se acercan las fiestas de mi pueblo!

Los planes en verano se multiplican y cada vez son más las opciones que barajamos a la hora de decidirnos por un destino u otro. Sin embargo, hay algunas que no fallan, porque quienes tienen casa en la playa, ya tienen, en parte, su decisión de destino veraniego resuelta. Luego entran en juego las escapadas, que siempre se pueden combinar con las segundas residencias. Pero… ¿y quienes tienen casa en el pueblo? Seguro que más de una vez has escuchado algo  como “Cosas que sólo los que tienen casa en el pueblo entienden” … y es que los veranos allí ¡también son únicos!

Muchos van sólo de año en año, por lo que llegadas estas fechas resurge esa emoción de ver a los amigos del pueblo. Ha pasado un año, ¿qué será de ellos? Les habrán pasado muchas cosas durante el invierno, tendrán mil novedades que contarte -¡y tú a ellos!-, ponerse al día de todo es una tarea que te llevará muchas tardes de sentarte en la plaza y contar infinitas batallas. Y siempre parece como si no hubiera pasado el tiempo… pero sí ha pasado, ¡y por eso aparecen esas ganas innatas de querer recuperar todo el tiempo que hemos pasado sin ellos!

 

Los veranos en el pueblo son, sobre todo, horas y horas de compañía, de estar con nuestros amigos y familiares, de desconectar del tumulto de la ciudad, los smartphones, los ordenadores… y encontrar esa dosis de paz que sólo tenemos allí. Son mañanas de piscina, tardes en bicicleta, noches en la terraza, paseos por el campo, partidas de mus… Además hay planes para todos, incluso los más pequeños disfrutan de la independencia que el día a día en la ciudad no les da. No querrán despegarse de sus amigos y pedirán retrasar la hora de llegada a casa cada vez más… pero el hecho de estar en el pueblo te dará la tranquilidad para que esos “15 minutos más” no supongan un gran problema.

Pero hay algo que en un verano en el pueblo no puede faltar, ¡y más al llegar el fin de semana! Y se trata de… ¡sus fiestas! Llegado agosto, cada fin de semana son las de una localidad vecina y aquí no hay descarte posible, ¡porque querrás ir a todas! Y así lo harás. Un momento más de disfrutar de la compañía de tu grupo de amigos en las noches de verano, al son de la música de la banda de esa noche. Es diversión, conocer a gente, reencontrarte con los tuyos… en definitiva, ¡de diversión!

¿No tienes casa en el pueblo? ¡Eso nunca fue un problema! ¿Para qué están los buenos amigos? Entre otras cosas, ¡para invitarte a su pueblo! Y verás como, nada más llegar, a los 5 minutos ya te tratarán como uno más: te dejarán una bici, te retarán al mus, te invitarán a tomar algo y, cómo no, ¡te llevarán a la fiesta de esa noche!

fiesta de pueblo