Sistema de frenado: historia y recomendaciones

Entra y descubre cómo ha evolucionado el sistema de frenado hasta nuestros días ¡no te pierdas estos consejos!

¿Cómo mantener en correcto uso el sistema de frenado de tu coche? ¿Qué debes tener en cuenta a la hora de revisar los frenos y preparar tu vehículo para tu próxima escapada? Hoy revisamos todo lo que debes saber sobre los dispositivos de frenado: historia, recomendaciones y consejos de mantenimiento. ¡Toma nota!

El mantenimiento de los frenos requiere revisiones periódicas y prestar atención a algunos puntos claves a la hora de conducir. Pon especial atención al líquido de frenos y a las pastillas, que se deben revisar cada 20.000 kilómetros. Sin cometer errores en la elección. Las de nuestro coche deben ser pastillas homologadas conforme al reglamento ECE R 90. Idéntico comportamiento debemos tener con los tambores.

Resulta conveniente que la conducción no sea agresiva. Si hacemos de la suavidad nuestro estilo de vida, no será necesario someter al vehículo a excesivas situaciones de estrés. Si, además, optamos por usar el freno motor, cuando las condiciones de la conducción lo aconsejen, seremos capaces de prolongar la vida útil de nuestro dispositivo de frenado.

Hay que evitar el sobrecalentamiento. Lo conseguiremos respetando los límites de velocidad. Se liberará mucho menos CO2 a la atmósfera y no tendremos que castigar los frenos más de la cuenta.

Consejos sobre el sistema de frenado

¿Cómo frenar correctamente?

Cuando pisemos el freno, debemos respetar dos principios básicos: hacerlo en línea recta y sin miedo. En línea recta quiere decir que pisemos cuando el coche esté recto, nunca cuando se encuentre dentro de una curva, dado que, frenando en ese instante, el vehículo tendería a la desestabilización. Y sin miedos. Nunca se debe frenar por frenar, sino cuando tengamos claro que hay que hacerlo. Entonces, lo que procede es no dudar. Al conducir, debemos orientarlo todo a la seguridad y fiabilidad del sistema de frenos de nuestro vehículo. Porque, cuando más a gusto circulamos es cuando tenemos la certeza de que lo hacemos con la máxima seguridad posible.

Historia: el sistema antibloqueo de 1978 y lo discos de 1902

El sistema de frenado, tal como hoy lo conocemos, es el fruto de una historia con mucha enjundia. Los coches disfrutan de un innovador sistema antibloqueo, que, de alguna manera, desciende del que, en 1978, presentaron en el mercado Mercedes-Benz y Teldix. El resto de marcas adoptó, con posterioridad, este sistema, que ya se está empezando a introducir en los camiones.

Pero llegar hasta aquí requirió muchos esfuerzos, tiempo e inversión. La historia de los frenos comenzó con unos de disco en 1902. Más tarde, llegaron los discos de tambor, que no siempre cumplían su objetivo: en colinas y caminos con tierra fallaban más de la cuenta. Así que, en la década de los 20 del siglo XIX, irrumpieron los frenos hidráulicos, hasta que, a finales de los 50, aparecieron los primeros antibloqueo, mucho más rudimentarios que los que hoy disfrutamos en nuestros utilitarios.

Frenos en constante evolución y mucho más seguros que lo que hacía creer el presidente de los Estados Unidos Lyndon B. Johnson a sus invitados, cuando animaba a que se montaran en su nuevo coche, un Amphicar, para recorrer su rancho. Dice la historia, que al presidente le gustaba bromear con su invitados para presentarles una de sus pasiones: los coches, en este caso anfibio. Pendiente abajo, dirección hacia el embarcadero haciendo aspavientos y gritando que los frenos no funcionaban. ¿Resultado? Los invitados entraban en pánico hasta que el coche llegaba al agua y flotaba.

Curiosidades “presidenciales” al margen, sacar el máximo partido a nuestro sistema de frenado es tan sencillo como conocer cómo funcionan los frenos y aplicar una conducción segura y eficiente.