Tipos de embrague

En Goodyear te contamos qué es el embrague, cómo funciona y qué tipos hay

Transmitir la potencia del motor, controlar la transmisión del par motor desde el motor hacia las ruedas. Esa es la función del embrague, una de las partes fundamentales del coche. ¿Qué sabes de los tipos de embrague además de que su desgaste puede hacernos pasar por el taller? En Goodyear te contamos qué es el embrague, cómo funciona esta pieza y qué diferentes tipologías te puedes encontrar en el mercado.

Todo comenzó en 1885 con la adopción del primer embrague utilizado por Benz en su primer automóvil, una correa de cuero que transmitía el movimiento desde una polea libre a una polea conectada al cigüeñal. No fue hasta la primera mitad del siglo pasado cuando el sistema, mejorado para paliar los efectos de la fricción entre discos, se generalizó. Hablamos del embrague introducido por la De Dion Bouton en 1920.

Qué pasa cuando pisamos el embrague

La función del embrague es acoplar o desacoplar el movimiento del motor con el de las ruedas por medio del cambio de marchas. Cuando pisamos el pedal de embrague, desplazamos el collarín hacia el interior presionando las pastillas que giran y separan el disco de embrague del volante motor (volante de inercia). Esto nos permite transmitir movimiento a la caja de cambios y cambiar de marcha. Cuando pisamos el pedal de embrague a fondo, el motor se desacopla de la transmisión, y por tanto no se transmite ninguna fuerza a las ruedas motrices.

Cuando no pisamos el pedal de embrague, el motor y la caja de cambios están acoplados y la fuerza del motor se transmite hacia las ruedas motrices. Cuando soltamos el embrague, el disco de embrague se acopla al volante motor.

Partes del embrague

El sistema de embrague está formado por una serie de elementos constitutivos que forman un engranaje completo en el que el pedal y la caja de cambios son los elementos visibles:

  • Pedal.
  • Campana: tapa metálica unida al volante de inercia del motor.
  • Disco de embrague: posicionado entre el volante en el lado del motor y la placa de presión interior de la cubierta del embrague. El disco de embrague va acoplado en el árbol del primario de la caja de cambios por medio de su manguito estriado. El árbol primario se apoya en el cigüeñal. Conecta con el eje primario de la caja de cambios.
  • Plato de presión: metálico y con forma de corona circular con unos soportes sobre los que actúan las patillas.
  • Muelles y patillas: conectan la campana con el plato de presión.
  • Collarín: formado por un rodamiento axial con un orificio central por el que pasa el eje primario.

Cuando se pisa el pedal de embrague se desplaza el collarín de empuje hacia el interior, presionando las patillas que hacen girar el plato de presión, que, a su vez, libera el disco de embrague al vencer la resistencia de los muelles.

tipos de embrague mecánica

Tipos de embrague

Existen diferentes tipos de embrague según sus características. Así, según el número de discos, los embragues pueden ser hidráulicos (no tienen discos, son propios de los vehículos industriales), monodiscos (el embrague de disco simple o monodisco es el más usado en automoción), bidiscos y multidiscos. Por tipo de refrigeración pueden ser embragues secos (tiene una refrigeración por aire al contrario de los húmedos que tienen una refrigeración por aceite) o húmedos. Según cómo se efectúa la presión sobre el plato opresor para su acoplamiento con el disco, se clasifican en:

  • embrague de muelles: los muelles sobre los que se realiza la presión están colocados en la periferia del disco de embrague.
  • embrague de diafragma: los muelles son sustituidos por un diafragma elástico de acero al carbono.
  • embrague centrífugo: propio de la conducción automática, el embragado y desembragado se confía a unos contrapesos que funcionan por la acción de la fuerza centrífuga del giro del motor. Puede considerarse como un tipo de embrague que actúa automáticamente a partir de un cierto régimen de giro del árbol motor.

Pero la clasificación más significativa es según el tipo de mando:

  • embrague de fricción mecánico: está constituido por el volante motor en el que se apoya, gracias a un casquillo de bronce, el eje primario de la caja de velocidades. Es el más habitual en turismos. Funciona por medio de líquido (hidráulico) o lo que es más común, mediante un cable.
  • embrague hidráulico: actúa como embrague automático entre el motor y la caja de cambios permitiendo que el motor transmita el par motor cuando llega a un determinado régimen de giro. En este caso, la energía se transmite por una bomba centrífuga que comunica con una turbina.
  • embrague electromagnético o eléctrico asistido: aprovecha la fuerza del campo electromagnético (bloqueo electromagnético) para la transmisión del par de giro.

Según el fabricante, los modelos de coches pueden estar equipados con diferentes sistemas de embrague según las características de conducción que se busquen.

Cuánto cuesta cambiar el embrague

A finales de 2015, el coste medio en España del cambio del kit de embrague con bimasa se elevaba a 1.267 euros. Según el portal Tallerator.es, con datos de 2017, la provincia más barata para realizar el cambio de embrague es Ourense, con 770 euros de media. Por el contrario, León, Vizcaya y Ciudad Real son las más caras con 1.818 euros, 1.542 y 1.505 respectivamente.

En el caso del embrague “normal”, sin volante bimasa, el precio medio ha subido, situándose en 658 euros. En 2015 era de 645 euros.

Los volantes bimasa se desarrollaron para hacer frente a la escalada de par motor y potencia, especialmente a bajas revoluciones. El Dual Mass Fywheel (DMF) es un dispositivo mecánico empleado para proporcionar energía de rotación continua en sistemas en los que la fuente de energía no es continua, una evolución del volante tradicional de inercia (Single Mass Flywheel-  SMF). Es un sistema hoy presente en uno de cada tres vehículos nuevos en Europa.

Conocer mejor cómo funciona el embrague de tu coche y qué tipos de embrague existen te permitirá saber cómo actuar para el correcto mantenimiento de una pieza vital sujeta a desgaste. Reconoce las señales de alerta (pedal duro, vibraciones, ruido…) y evita averías. El mantenimiento preventivo alarga la vida útil de tu coche.