La transmisión del coche: todo lo que debes saber

5 mayo | 2020 | Goodyear

¿Sabes qué es la transmisión del coche y para qué sirve? En Goodyear te damos todos los detalles: componentes, funcionamiento y mantenimiento

Que un coche se ponga en funcionamiento requiere de toda una serie de piezas y mecanismos conectados entre sí. Dentro de las diferentes partes de un vehículo, el sistema de transmisión es un elemento básico ya que se ocupa de transmitir la fuerza del motor para que llegue hasta las ruedas, imprescindible para que el coche se ponga en movimiento. En este artículo analizamos qué es la transmisión del coche, sus funciones, el mantenimiento que necesita y qué revisarán para pasar la ITV.

¿Qué es el sistema de transmisión de un coche? 

Entre las partes fundamentales de un vehículo está la transmisión. Como su nombre indica, es la encargada de transmitir la energía del motor a las ruedas para que el coche empiece a circular. De nada sirve tener un motor muy potente si su fuerza y giro no llega desde el cigüeñal hasta las ruedas para poder moverse. 

Muchas veces se asocia la transmisión de un turismo con la caja de cambios. Sin embargo, en ella habría que incluir todas las piezas y engranajes que intervienen y hacen posible que la potencia del motor vaya a las ruedas.

Partes de la transmisión de un vehículo

Entre las partes de la transmisión estarían: 

  • Caja de cambios (o velocidades): localizada entre el eje motriz y el embrague, puede ser automática o manual. Incrementa o disminuye las revoluciones.
  • Embrague: su función es acoplar o desacoplar el giro del motor para poder cambiar de marcha de forma suave.
  • Árbol de transmisión: barra que traslada el giro del motor a las ruedas situadas en un eje diferente; por eso no lo llevan todos los modelos de coches. 
  • Grupo cónico-diferencial: encargado de convertir el movimiento longitudinal en transversal y de que las ruedas exteriores giren más rápido que las interiores para poder tomar las curvas.
  • Palieres o semiárboles: son unas barras que reciben el movimiento del diferencial para transmitirlos a las ruedas. Para ello entran en juego las juntas homocinéticas, unas piezas que permiten que se mantenga la transmisión del giro incluso cuando el eje de la rueda no esté alineado con los palieres. 
  • Fuelles de transmisión: en algunas partes de la transmisión, como los palieres o el árbol, son necesarios fuelles para retener la grasa que las lubrica. Son piezas simples pero muy importantes: si se rompen pueden producirse averías en cadena.

Caja de cambios

¿Cómo funciona la transmisión del coche?

El sistema de transmisión de un coche es complejo ya que en él intervienen diferentes elementos para que el movimiento vaya desde el cigüeñal hasta las ruedas. No es algo uniforme ya que no siempre se circula a las mismas revoluciones, produciéndose reducciones (desmultiplicación) o multiplicaciones (súper-marcha) en función de la velocidad a la que vayamos. Estos cambios dependerán del sistema de transmisión que lleve instalado el vehículo puesto que hay de varios tipos. 

Tipos de transmisión de un coche

La clasificación depende, fundamentalmente, de la posición del motor y de los ejes que reciban la transmisión. De este modo se puede diferenciar:

  • Motor delantero y tracción: empleados en vehículos de pequeña o mediana potencia que no llevan árbol de transmisión. Las ruedas de delante son motrices y, al mismo tiempo, directrices.
  • Motor delantero y propulsión trasera: se utilizan en turismos de grandes potencias y camiones. Las ruedas motrices serían las de detrás.
  • Motor trasero y propulsión: en la actualidad casi no se utiliza ya que tenía muchos problemas de refrigeración en el motor.
  • Propulsión doble: adaptado para camiones de gran tonelaje en los que gran parte del peso recae sobre las ruedas traseras. Con dos puentes traseros y motrices es posible dividir el esfuerzo a transmitir que debe soportar cada grupo cónico.
  • Transmisión total: los dos ejes del turismo son motrices y cada uno lleva un puente diferencial, lo que posibilitar escoger a cuál enviar el movimiento. Se utilizan en coches todoterreno y camiones de grandes tonelajes, como los necesarios para transportar materiales de construcción. 

Cuidado y mantenimiento de la transmisión

Como hemos visto en el sistema de transmisión de un coche entran en juego muchas piezas;  cada una de ellas tiene una función y, al mismo tiempo, debe coordinarse con el resto. Por eso, una avería aparentemente leve, como la rotura de un fuelle de transmisión, puede derivar en consecuencias graves si, por ejemplo, hay pérdidas grandes de aceite. Otra posible consecuencia son averías en cadena que pueden acabar dañando los palieres o, incluso, el diferencial. De este modo, si se produce la rotura de un fuelle debemos acudir cuanto antes a un taller profesional para sustituirlo y rellenar el interior con grasa nueva. 

Entre las recomendaciones básicas para un buen mantenimiento de la transmisión estarían: 

  • Cambios de aceite: seguir los consejos del fabricante respecto a los cambios de aceite de la transmisión y caja de cambios. Normalmente es entre 25.000-30.000 kilómetros, en el primer caso, y 50.000-60.000 en el segundo.
  • Neumáticos: su buen mantenimiento redunda más allá de la seguridad vial. Por eso hay que comprobar la presión regularmente y mantenerlos calibrados.
  • Evitar cargas excesivas: procurar no sobrecargar el turismo con frecuencia.

ITV y la transmisión: lo que debes tener en cuenta

La transmisión es uno de los componentes a los que se presta especial atención cuando llevamos un coche a la ITV. En concreto, cuando el vehículo está en el foso y cuando se abre el compartimento del motor se revisará si hay grietas, oxidaciones, desperfectos o pérdidas de aceite en las piezas de transmisión, sus protecciones, anclajes, guardapolvos, cárteres de la transmisión… 

Entre los defectos leves estarían:

  • Pequeñas pérdidas de lubricante en la caja de cambios (sin goteos).
  • Desperfectos leves en los anclajes de la transmisión al bastidor.
  • Rotura de guardapolvos.

Entre los defectos graves señalar:

  • Pérdida de aceite en la caja de cambios (con goteo).
  • Roturas en las piezas y anclajes de transmisión (puede ser que aún no estén partidas pero sí a punto de hacerlo).

Síntomas de problemas en el fuelle de transmisión

El primer consejo es realizar revisiones visuales prestando atención a si hay grasa en las llantas o en el suelo donde habitualmente aparcamos. También podemos sospechar de que hay alguna avería o fallo en el sistema de transmisión si notamos vibraciones o ruidos extraños al girar en las curvas, zumbidos cuando aceleramos, al parar el coche, el embrague tiembla al cambiar de marcha… Ante cualquiera de estas alertas hay que acudir al taller para determinar qué está fallando y evitar que la avería vaya a más.

Como ves, el sistema de transmisión es de vital importancia en un vehículo. Conocer sus componentes y realizar un mantenimiento periódico contribuirá a prolongar su vida útil, mantener en buen estado el turismo y mejorar tu seguridad en la carretera.

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