El Valle del Jerte: descubriendo la Garganta de los Infiernos en Cáceres

Descubre con Goodyear la Garganta de los Infiernos de Cáceres y qué ver en uno de los lugares más bellos de toda España

Cuando pensamos en Extremadura nos vienen a la mente paisajes repletos de dehesas donde, a la sombra de las encinas y alcornoques, se crían hermosos ejemplares de cerdo ibérico que han dado incontables alegrías a nuestros paladares. Sin embargo, esta comunidad autónoma está repleta de rincones naturales maravillosos y una diversidad paisajística que justifica un viaje de varios días en coche.

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    Uno de los lienzos más espectaculares de esta región se encuentra en el Valle del Jerte en la provincia de Cáceres, donde lo cerezos se combinan con sensacionales gargantas y cascadas que harán las delicias de los amantes de la naturaleza casi en cualquier época del año. Esta zona es ideal para el senderismo, escapadas en bicicleta o rutas en 4×4 con obligadas paradas para disfrutar de una gastronomía contundente y deliciosa.

    Valle del Jerte, el reino de las cerezas

    A sólo dos horas y media de Madrid en coche se encuentra el Valle del Jerte. A simple vista ya te darás cuenta de que en este precioso enclave de Cáceres todo gira en torno a la cereza, pues en la zona hay plantados hasta un millón y medio de estos árboles que son el motor de la economía y también el reloj que marca el calendario de sus gentes durante todo el año.

    El Valle del Jerte fue declarado Bien de Interés Cultural en 1973 y abarca once municipios divididos en ribereños (a las orillas del río) y serranos (en las laderas de los montes). Lógicamente la época más apropiada para visitar el Valle del Jerte es en primavera (incluso hasta julio), ya que todos los árboles están repletos de flores y dibujan una estampa inolvidable, aunque todos los meses hay alguna actividad interesante para el viajero como pueden ser catas de las más de 200 especies de cerezas entre las que destacan las Picotas del Jerte, consideradas las mejores cerezas del mundo.

    Al Valle del Jerte también se le conoce como “el valle del agua”. Las gargantas de San Martín, Buitres, Becedas, Papúos o Los Infiernos son lugares idílicos que en época de lluvias forman parte de las rutas más espectaculares de nuestro país.

    Merece la pena alojarse en alguno de los pueblecitos como Navaconcejo, Cabezuela del Valle, Jerte o Tornavacas que quedan justo en el corazón del valle y muy cerca de algunos de los parajes más naturales más célebres de Extremadura como la Garganta de los Infiernos. También hay excelentes alojamientos rurales en los que practicar actividades de agroturismo y restaurantes en los que volverás a creer en la cocina de pueblo y te abonarás a los platos de cuchara. No dejes de probar las migas y el gazpacho cacereño.

    Naturaleza en el valle

    Los Pilones y sus fascinantes piscinas naturales

    Uno de los rincones más icónicos del Valle del Jerte es el paraje de Los Pilones, ubicado a pocos kilómetros en coche de Cabezuela del Valle y Jerte en plena reserva natural de la Garganta de los Infiernos. Se trata de uno de los parajes naturales más visitados de la provincia de Cáceres gracias a sus impresionantes piscinas naturales.

    Su fisonomía repleta de pozas o pilones circulares con formaciones de marmita de gigante provocados por la erosión de los cantos rodados son maravillosas. Estas estructuras geológicas de granito que el agua ha ido moldeando son perfectas para bañarse en verano. Te puedes acercar hasta allí en 4×4 aunque la ruta también se puede hacer fácilmente a pie. Son más o menos 7 kilómetros desde la Garganta de los Infiernos con un desnivel de unos 250 metros que se puede superar en poco más de una hora. Uno de los puntos más asombrosos de la ruta es el Mirador del Chorreo de la Virgen desde donde se pueden avistar buitres, águilas o halcones.

    Senderos para visitar

    El Valle del Jerte desde la Garganta de los Infiernos

    Tras visitar Los Pilones, es más que recomendable realizar una ruta en 4×4 por la reserva natural de la Garganta de los Infiernos. Hay zonas que solamente son accesibles para empresas autorizadas, pero la excursión es realmente espectacular y merece la pena contratarla.

    La zona está colmada de numerosos miradores naturales emplazados en la parte más occidental de la Sierra de Béjar que te permiten divisar el Valle del Jerte desde una posición privilegiada y rodeado de cimas nevadas como La Campana, el Canchal del Turmal y el Calvitero o Torreón que con sus 2.401 metros de altitud es el pico más elevado de Extremadura.

    Durante la travesía es fácil que te encuentres con cabras montesas y aves rapaces o que recorras trechos de la célebre ruta que el Emperador Carlos V tomó en su viaje hacia el Monasterio de Yuste. También se puede contemplar el resultado del paso del antiguo glaciar de Asperones o ver de cerca algún exposium donde los Betones realizaban sus peculiares rituales funerarios. Para recuperar fuerzas no olvides poner en el zurrón algunos productos de la tierra o el típico vino de pitarrasi quieres entrar en calor.

    Cascadas en el valle

    Ruta de las Nogaledas y la Garganta del Bohonal

    Las increíbles cascadas de la Ruta de las Nogaledas y la Garganta del Bohonal pueden ser un complemento ideal a la Garganta de los Infiernos y se pueden cubrir en una mañana de caminata.

    La Ruta de las Nogaledas comienza en el casco urbano del municipio de Navalconcejo en pleno Valle del Jerte. Andando a un ritmo pausado puedes completar los senderos que separan las seis cascadas principales en aproximadamente dos horas. La visión de los bosques de alisos, almeces y fresnos que se mezclan con el sonido y la fuerza del agua es muy reconfortante. Los nogales que se encuentran junto a la Garganta de las Nogaledas son muy longevos y su floración coincide con la de los cerezos por lo que esta ruta también resulta más llamativa en los meses de mayo, junio y julio.

    Para terminar esta ruta por el Valle del Jerte puedes viajar en coche hasta Piornal o Valdastillas que quedan muy cerca de la preciosa cascada del Caozo en la zona de la Garganta del Bohonal. El salto de agua es impresionante, aunque tienes que andar con ojo con la pasarela que han ubicado para contemplarla, ya que no es la plataforma más adecuada. Aún así su acceso es fácil y en verano es posible bañarse en la propia cascada.
    El Valle del Jerte tiene grandes rutas que visitar, que cambian en función de la época del año. De este modo, si buscas  un paisaje colorido acercarte en primavera será la mejor opción, pero si tu intención es la hacer rutas que finalicen en alguna de las múltiples pozas cacereñas escoge el verano.

    Como ves Extremadura es mucho más de lo que te imaginas. A las inconfundibles dehesas se suman paisajes rodeados de cumbres nevadas, valles con frondosas arboledas, zonas mágicas para disfrutar del turismo micológico y gargantas donde brota el agua en abundancia. ¿Te animas a descubrirla?

    • Sergio Rivero Sánchez

      Estupendo reportaje. Sin duda un lugar fantástico para visitar en cualquier época, lo recomiendo. Este reportaje me ha recordado las ganas que tengo de volver por allí. Por cierto que Plasencia no está en el Valle del Jerte, más bien se aprovecha de la fama de este, pero no es del Valle del Jerte en ningún sentido.

      • Goodyear

        Gracias por leernos!