Viajar con niños en el coche: consejos a tener en cuenta

Te contamos algunos consejos útiles que deberías tener en cuanta a la hora de viajar con niños para poder disfrutar de un viaje sin sobresaltos.

Nuestros hijos y sobrinos forman parte de nuestro álbum familiar y recordaremos, cuando hayan pasado muchos años, aquellas vacaciones increíbles en las que los llevamos para conocer por primera vez la arena blanca y el azul del mar, aquel parque de atracciones, o aquella reserva natural llena de animales.

Cada vez que nos los llevamos de vacaciones, nos responsabilizamos de un viaje seguro y, además, divertido si no queremos sufrir su ira (y sabemos que tienen modos muy efectivos de descargar esa ira sobre nosotros). Un niño en el coche es un desafío; dos, un trabajo de Hércules, y tres, ya una Odisea.

Cuando hablamos de viajar con críos, cabe señalar que hablamos de dos cosas diferentes pero complementarias: su seguridad (fundamental) y el entretenimiento (muy a tener en cuenta si queremos un viaje confortable para todos en el coche, incluyéndote a ti).

 

Seguridad

Las sillas son el complemento crucial para el viaje pero, sin embargo, su empleo a veces es inadecuado. Hay quien cree que un bebé va incómodo si viaja de espaldas durante el recorrido, pero es esa la postura recomendada hasta los 4 años de vida. La fragilidad del cuello y el peso de la cabeza son factores de riesgo que la posición señalada minimiza en caso de accidente.

En cuanto a dónde colocar la silla, no olvides que el lugar más seguro son los asientos traseros del coche.

Bien posicionada, aún es necesaria una comprobación exhaustiva que a veces pasa por alto otro factor importante: el anclaje de la silla en el asiento del coche. Nunca debe estar flojo, pero tampoco puede quedar muy apretado, porque puede ocasionar molestias al niño o incluso lesiones si hay un accidente. En el momento de optar por un buen sistema de fijación, el isofix es una elección a tener en cuenta: encaja la silla en el propio coche, aumentando la seguridad y la facilidad de instalación gracias a tres puntos de fijación. Este sistema está presente en vehículos recientes, y evita la rotación de la silla en caso de accidente.

¡Todos sabemos que los niños crecen rapidísimo!, y es por esto que a cada edad le corresponde una silla distinta en función de su altura y su peso. Recuerda que por encima de los 18 kg y hasta a los 36, el niño ya puede viajar con el cinturón de seguridad, pero siempre con un elevador.

 

Entretenimiento

Existe multitud de simples métodos que pueden hacer que el viaje sea más ameno y (aparentemente) rápido. Cuando el paisaje es espectacular es muy fácil, porque los chavales clavan la vista en la ventanilla y se quedan extasiados. Pero no siempre es posible esta opción: ¡muchos viajes se realizan por lugares exentos de gracia! En estos casos, los juegos son el modo perfecto para conseguir la paz dentro del coche.

 

  • Una idea es la concatenación de palabras que comiencen por la misma letra que alguna de la matrícula de los coches próximos. La dificultad aumenta cuando el ganador es quién consiga decir más palabras de ese modo: por ejemplo, si tuviéramos una matrícula con la letra B y ciñésemos el juego a “ciudades”, tendríamos un niño pensativo diciendo “Barcelona, Bilbao…”
  • Otra diversión es el reto de adivinación: ¿cuántos coches blancos podremos ver en los próximos cinco minutos?
  • También existe el juego de las veinte preguntas. Piensa en una persona, lugar o cosa. Los otros tienen que adivinar la respuesta en un máximo de 20 preguntas, a las que hay que responder con un «sí», «no» o «a veces».
  • Otro que agudiza el ingenio de los más pequeños es palabras encadenadas. Un jugador dice una palabra, el que tiene a su lado dirá otra que empiece por la última sílaba de la palabra anterior: nube/beso/sopa… Cuando llegue el momento en que a ninguno de los jugadores se les ocurran más palabras… palabras desencadenadas habrá llegado a su fin.
  • Y, si todo falla, hay una solución mágica: los videojuegos y los dispositivos portátiles para poder ver películas o series. Con ello, puedes estar seguro de que el viaje será un remanso.

Por último, hay dos cosas que puedes hacer en aras del sosiego viajero: paradas frecuentes para que estiren las piernas y visiten el cuarto de baño y, además, una planificación exhaustiva del recorrido con antelación. Conociendo las rutas más cortas y bonitas, los niños agradecerán llegar rápido tras un viaje agradable. Al fin y al cabo, es imposible mantenerlos tranquilos mucho tiempo, ¿me equivoco?