Viajes con amigos: ideas para disfrutar a tope

Entra y conoce algunos consejos e ideas que te resultarán de utilidad para evitar problemas y discusiones en un viaje de mochila con los amigos.

El viaje perfecto, ¿qué es para ti? Para mí hay muchas opciones de que una escapada sea redonda pero, si algo es imprescindible, independientemente de cuál sea el destino, es con quién vaya porque lo que hace de un viaje especial es, sin duda, la compañía.

Cuando salgo con mi familia me gusta ir con la ruta bien planteada. No al milímetro, pero… ¡casi! Sí, lo reconozco, para organizar soy un poco perfeccionista y, como me gusta que salga todo tal y como estaba previsto, trato de llevar los planes bien estructurados: el recorrido, el alojamiento, los lugares que visitar, dónde comer, sitios de interés… Me gusta quedar bien y contribuir con mi aportación a vivir una experiencia perfecta.

Cuando voy con mis amigos no es que le ponga menos empeño, ¡ni mucho menos!, ni que me importe menos el resultado final, no. Entre todos elegimos un destino que nos apetezca, algo que no es tarea difícil porque tenemos la suerte de compartir gran parte de nuestros gustos y motivaciones. Y aunque a veces sí lo llevamos todo más que organizado cuando lo requiere el tipo de viaje, de vez en cuando, ¡nos gusta ser más aventureros y calzarnos la mochila con destino final, ¡pero con un porcentaje del trayecto al azar!

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¿Cómo lo hacemos? Hasta ahora este tipo de viajes los hemos hecho siempre en territorio nacional y desplazándonos en coche, así ganamos independencia a la hora de movernos de un lugar a otro. ¡Y nos resulta más fácil siempre que cambiamos el rumbo! Una vez sabemos dónde ir, preparamos nuestras mochilas y seguimos una ruta más o menos prefijada. Pero eso sí, aquí las paradas por el camino no están cerradas. Es cierto que tenemos fijadas las imprescindibles y no nos las solemos saltar, pero entra en juego el factor aventura y, sobre todo, ¡la improvisación! Uno de nuestros lemas es que hay que dejarse llevar y, como no sabemos a ciencia cierta con qué factores nos encontraremos por el camino, siempre estamos dispuestos a cambiar de estrategia.

Si diluvia, en lugar de destinar el día a hacer turismo, buscamos un bar típico, un plan B; si necesitamos un día de descanso tras una jornada de múltiples excursiones, nos relajamos en una playa; si un sitio nos sorprende más de lo que esperábamos, pasamos la noche allí… Y es que, yendo con la mochila en el coche y con la mejor compañía, ¡cualquier plan acaba siendo el mejor!