Las mejores vistas de Madrid

Hemos seleccionado los lugares con encanto que cuentan con las mejores vistas de Madrid: ¡entra y descúbrelos!

Madrid no es sólo ciudad, caos y atascos. En medio de la vorágine de la capital de España se encuentran maravillosos lugares para visitar como sus barrios más castizos sus mejores locales para disfrutar de las tapas o infinidad de lugares curiosos como el Kilómetro Cero, la calle más corta o la plaza más pequeña. Pero hay otra manera de disfrutar de esta heterogénea ciudad y es desde arriba. En Madrid hay decenas de miradores desde los que se pueden admirar los monumentos, el río Manzanares o la Sierra de Guadarrama. Síguenos por esta espectacular ruta por los mejores miradores de Madrid.

Faro de Moncloa

Una torre de 110 metros de altura desde la que se puede admirar parte de la ciudad. Está situado en la Avenida del Arco de la Victoria en el distrito de Princesa y aunque actualmente está cerrado por motivos técnicos, es uno de los lugares que no se debe dejar de visitar si se viaja a Madrid. Este faro de iluminación se construyó en el año 1992 con motivo de la designación de la ciudad como Capital Europea de la Cultura. Desde su terraza, en dónde se hace un repaso por el crecimiento de la ciudad a través de 50 impresionantes maquetas, se pueden ver monumentos tan emblemáticos como el Palacio Real, la Catedral de la Almudena, el edificio de Telefónica y, desde hace algunos años las Cuatro Torres. Es una visita imprescindible para aquellos que quieran ver Madrid desde el cielo.

Teleférico de la Casa de Campo

El teleférico de la Casa de Campo ya forma parte del día a día de la capital. Construido e inaugurado en el año 1969 es una de las atracciones preferidas de Madrid. El viaje por el aire comienza en el paseo del Pintor Rosales y termina en la Casa de Campo. Las vistas son impresionantes: se puede ver gran parte de Madrid y muchos de sus lugares emblemáticos como la magnífica estación de Príncipe Pío, el río Manzanares o la ermita de San Antonio de la Florida. El teleférico funciona de lunes a domingo en horario partido y su precio no supera los cinco euros. Un modo diferente de conocer la capital.

Mirador de Callao

Terraza de El Corte Inglés de Callao

¿Alguna vez  habéis visto estas maravillosas fotos del centro de Madrid desde el aire? Pues se hacen desde la terraza de El Corte Inglés de Callao. Ya es una imagen indispensable de la capital. El impresionante mirador, que comparte espacio con el espacio gastronómico Gourmet Experience Gran Vía, permite divisar Madrid prácticamente desde todos sus ángulos. Las vistas más cercanas corresponden a la Gran Vía y los edificios de Plaza España, la Torre de Madrid o el mítico cartel de Schweppes situado en el Edificio Carrión. En un segundo término se puede observar el edificio del Teatro Real, las torres de la Catedral de la Almudena y el Palacio Real. Desde este mirador también se pueden ver los edificios del Círculo de Bellas Artes y el Palacio de Cibeles, otros dos miradores que permiten disfrutar del centro de Madrid desde el aire.

Mirador de la Catedral de la Almudena

A pesar de que la Catedral de la Almudena se comenzó a construir en el año 1883 bajo el mandato de Alfonso XIII, no sería hasta el año 1993 en el que se terminara esta impresionante catedral. Desde entonces, además de poder visitar el interior y la cripta de este monumento, también se puede subir a su impresionante cúpula desde la que se puede ver gran parte de la ciudad. Desde su altura se pueden admirar el parque del Oeste y la plaza de la Armería que se encuentran contiguos a la catedral, el paseo del Pintor Rosales, los jardines de las Vistillas, la Casa de Campo, el río Manzanares, el Teatro Real y el contorno histórico en la Plaza Mayor. Desde los 73 metros de altura que tiene esta cúpula también se pueden ver numerosos edificios emblemáticos e iglesias como la de San Francisco el Grande o la de Santa Cruz. La cúpula de la Catedral de la Almudena abre de lunes a sábado por las mañanas y la entrada tan sólo cuesta seis euros.

Mirador del templo de Debod

Mirador del Templo de Debod

Visitar el Templo de Debod ya es una maravilla en sí mismo. Un templo egipcio que se trasladó a la capital piedra por piedra para coronar el monte de Príncipe Pío. Desde allí, además de poder observar los monumentos más emblemáticos de la ciudad, se puede disfrutar de unas maravillosas puestas de sol. Desde el mirador del templo se divisa perfectamente la Catedral de la Almudena, la Iglesia de San Francisco el Grande, el Palacio Real y los arcos de la Plaza de la Armería. Desde allí también se puede ver el antiguo Hospital Militar, la depresión del Manzanares, el Palacio de Vistalegre y la plaza de toros de La Chata.

Mirador del Jardín de las Vistillas

En el centro de Madrid, como si de un espacio mágico libre de ruido se tratara podemos disfrutar del Jardín de la Vistillas. Un cerro de grandes dimensiones que se encuentra en el distrito de la La Latina, junto a la calle Bailén y que forma parte del Madrid más castizo. Allí se pueden visitar monumentos como el dedicado a Ramón Gómez de la Serna, disfrutar de su paz y su tranquilidad y ver gran parte de la capital. Desde su parque se puede disfrutar de la vista de la Catedral de la Almudena, de la Casa de Campo y, de nuevo si la contaminación lo permite, parte de la Sierra de Guadarrama. Además se puede disfrutar también de los tejados de la zona sur de la ciudad e imaginar, desde la tranquilidad del jardín, el bullicio que hay, a cualquier hora del día, bajo esos tejados. 

Cerro del Tío Pío

Cerro del Tío Pío

Par aquellos que no vivan en Madrid probablemente escuchar hablar del Cerro del Tío Pío no les dice nada. Probablemente a muchos madrileños tampoco. Pero si hablamos del Parque de las Siete Tetas entonces sí. Situado en el barrio de Numancia, en el distrito de Puente Vallecas es una elevación en el terreno formada por pequeñas colinas que, a lo lejos, otorgan la imagen que le da su nombre más común. Llamado también, simplemente, el Mirador de Vallecas, permite una vista de los tejados de la zona más castiza de la capital. Es un poco como ver la ciudad desde fuera sin salir de ella. Tanto desde la propia colina como desde una concurrida terraza con vistas, en un buen día en que la contaminación lo permita, se pueden ver los edificios del complejo financiero AZCA, la Torre Mahou, las torres Kio, las Cuatro Torres, la torre Europa y la torre Picasso.

Mirador del Palacio de Cibeles

Vistas privilegiadas del centro de la capital. En la misma glorieta de la Plaza de Cibeles y al lado del Palacio de Comunicaciones podemos disfrutar, desde hace poco, de las vistas de la terraza del Palacio de Cibeles. Considerado uno de los mejores miradores de Madrid, está situado en la planta ocho del palacio. Se puede visitar todos los días en horario partido, por unos 2 euros. La visita dura alrededor de 30 minutos y en ese tiempo se pueden admirar los edificios más reconocibles del skyline madrileño. Desde su altura se puede divisar una vista completa del edificio del Banco de España, la zona norte de la ciudad, el Palacio de Buenavista, las calles Alcalá y Gran Vía con sus míticos edificios, el Palacio de Linares, el Edificio España y la Torre Madrid, la estatua de Alfonso XIII en el Retiro o el mítico edificio de Telefónica. Una vista de casi 360 grados sobre la capital. Además, desde esta altura se puede ver también la cúpula de la Galería de Cristal del propio palacio.

Mirador del Puente de Segovia

El Puente de Segovia es el puente más antiguo construido en la ciudad. Acompaña a la capital de España desde el año 1584, poco después de que Felipe II convirtiera la ciudad en la capital del reino. Diseñado por el arquitecto Juan de Herrera, era el puente principal de la pequeña villa de Madrid. Aún ahora, en la actualidad, es un puente importante por el que cada día pasan miles de personas y de coches. Desde este puente, declarado Bien de Interés Cultural se puede admirar los parques jardines y espacios verdes de la denominada Madrid Río. Desde él se puede ver en primer plano el río Manzanares y a lo lejos el Palacio de Oriente y la cúpula de la Basílica de San Francisco el Grande.

Silla de Felipe II

Saliendo de la capital, en plena Sierra de Guadarrama, tenemos uno de los miradores más espectaculares de toda la comunidad. Situado en un cerro junto a unas piedras denominadas ‘la Silla de Felipe II’, cualquiera que se acerque hasta allí puede observar unas magníficas vistas que incluyen parte de la sierra y el Monasterio del Escorial. El lugar se llama así, silla de Felipe II, porque ella desde allí donde Felipe II observaba los avances de las obras del monasterio, que se comenzó a construir en el año 1543 y se terminó en el año 1584. Actualmente, además del monasterio, se puede observar las urbanizaciones de la zona, además del pueblo de San Lorenzo y el Monte de Abantos. Una parada imprescindible en un viaje de ocio a Madrid.

Madrid es impresionante se mire desde donde se mire. Pero una visita a los principales miradores de la capital de España nos deja en la retina una sensación de paz y tranquilidad que contrasta con el bullicio del día a día de una ciudad que nunca duerme. Imprescindible una visita a ciudad desde lo más alto, en la que se puede disfrutar de edificios emblemáticos, el skyline de la ciudad y sus numerosas zonas verdes.