6 consejos para un buen mantenimiento del coche en verano

12 julio | 2021 | Goodyear

El verano es la época del año en que más cogemos el coche, por eso te hemos preparado estos consejos para hacer un buen mantenimiento del coche

¿Estás preparado para el verano? Un par de días de descanso, protección para el sol y un destino tranquilo. Pero, ¿y tú coche está preparado para el verano? Con temperaturas más altas de lo habitual (así nos lo recuerda cada año la predicción estacional de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) para los meses de junio, julio y agosto), ¿sabes cómo cuidar tu coche en esta época del año?

Después de un inicio de año donde la movilidad ha estado muy restringida por los confinamientos y cierres perimetrales, es fundamental preparar el coche para volver a la carretera. Además, el verano es la época del año en que más cogemos el coche y en la que sufre un gran desgaste. El sol, el calor y las altas temperaturas, tanto en el interior como en el exterior, provocan ciertos daños a nuestro vehículo, y en las zonas de costa el salitre puede ser muy corrosivo para el automóvil. Por eso vamos a ver una serie de consejos para proteger nuestro coche en verano y evitar averías.

Cuidar el coche en verano

Consideraciones a la hora de aparcar

Lo primero y más importante es proteger del sol el coche, por lo que intentaremos aparcar a la sombra o a cubierto siempre que sea posible. Si estacionas el vehículo donde el sol no pegue de lleno, estarás evitando que sufran elementos como la pintura y la electrónica. Si encuentras un aparcamiento subterráneo, mucho mejor. Está claro que no siempre encontrarás el mejor sitio para estacionar tu coche, así que si ves que pasará mucho tiempo al sol deberías cubrirlo con una lona para protegerlo.

Para hacer más agradable el regreso al coche, un parasol (delante y detrás) evitará que la temperatura del habitáculo suba en exceso, y los protectores para el volante te evitarán las típicas quemaduras. En la actualidad ya hay parasoles especialmente indicados para cada modelo de coche. Igualmente, si compras un set completo de parasoles para colocarlos en las ventanillas laterales contribuirás a que la temperatura del interior del vehículo sea todavía más fresca y conseguirás que tanto el tablero como la tapicería de los asientos duren más.

Protege la carrocería del salitre

Aunque es un habitual todo el año, en verano se acentúan los efectos del salitre en los coches si vas a la playa o vives en la costa. Este enemigo invisible es el culpable de la corrosión, tanto de la pintura del coche como de las piezas metálicas del interior, por lo que deberías poner un énfasis especial en evitar sus efectos. Evita, siempre que sea posible, carreteras paralelas a la costa en días de viento y oleaje. Si no es posible, intenta siempre aparcar orientando el capó hacia el lado contrario de la costa o en algún lugar donde no sople tan fuerte la brisa marina, igualmente cubrirlo con una lona para evitar los arañazos producidos por la arena es siempre muy recomendable; y si no hay alternativas, limpia rápidamente el coche cuando llegues a tu destino.

No hace falta que sea un lavado a fondo, pero sí que es importante limpiar el coche, si no todas las semanas, cada 15 días. El salitre presente en el agua del mar favorece la corrosión de todos los materiales metálicos. Siempre será mejor que lo hagas manualmente (con agua a presión y jabón, sin frotar y secándolo), ya que los túneles de lavado no son tan respetuosos con la carrocería y pueden dejar alguna rascada. Hay quien, incluso, utiliza cera absorbente para rayos ultravioleta, que protege la pintura de los rayos de sol. Recuerda que, en el habitáculo, las partes de cuero o vinilo necesitarán una limpieza especial para conservar su buen aspecto. Otro aspecto a tener en cuenta y que se suele olvidar siempre es la importancia de no conducir con la ropa mojada, o al menos si no tienes más remedio debes poner alguna toalla o similar que proteja la totalidad de la tapicería, especialmente si la humedad es de agua salada.

Cuida los neumáticos

Los neumáticos son siempre uno de los elementos claves del mantenimiento del vehículo. Debes hacerlo todo el año, pero especial atención tienes que tener en verano. Si conduces con los neumáticos en mal estado o poco inflados puede provocar que se sobrecalienten y sufrir un reventón. Las posibilidades en verano de sufrir este tipo de incidencias son mayores, ya que los pavimentos por los que circulan los vehículos sufren altísimas temperaturas.

Al hacer más calor, la temperatura de los neumáticos también sube, en especial si vas rápido. Es importante comprobar que conducimos con la presión correcta, ya que, de lo contrario, su vida útil se reducirá considerablemente. Esta comprobación de la presión de los neumáticos debes llevarla a cabo al menos una vez al mes, y no puedes olvidarte de la rueda de repuesto. Recuerda que para verificar la presión lo tienes que hacer con los neumáticos en frío y que siempre debes comprobar el manual del vehículo para confirmar la presión correcta que indica el fabricante del coche.

Tan importante como una presión adecuada de los neumáticos es comprobar la alineación del vehículo. Si notas que el coche tiene tendencia a irse hacia un lado o vibra el volante o no está centrado cuando conduces en línea recta, es un aviso de que el coche no está bien alineado. La principal razón suele ser el desgaste en general, aunque los bordillazos, o circular por carreteras en mal estado con baches puede contribuir notablemente a este problema. Si estás planteándote un viaje largo y notas alguno de los síntomas arriba indicados, deberías llevar el coche a tu taller de confianza para una revisión, esto te ahorrará tanto sustos en la carretera como aumento del consumo de gasolina, además de evitar desgastes y malformaciones peligrosas en los neumáticos.

Neumáticos Goodyear

Vigila la temperatura del motor

La temperatura del motor también sube. Ya sabes que lo ideal son unos 90 ºC, así que si el indicador -suele estar al lado del combustible- llega a la zona roja te arriesgas a que se queme el propulsor. Aunque no sea lo más apetecible, si pones la calefacción al máximo bajarás la temperatura del coche al liberar calor del motor.

Revisa los líquidos del coche

En este sentido, es importante comprobar periódicamente el sistema de refrigeración. Solo así te asegurarás de que el motor y los frenos funcionan de forma óptima, evitando sobrecalentamientos que pueden derivar en una avería. Es muy recomendable revisar que todos los líquidos están en los niveles óptimos. Casi todos los fluidos del motor actúan como refrigerantes. Si estos niveles están bajos, su poder se reduce y con las altas temperaturas del exterior puede provocar un sobrecalentamiento.

El aire acondicionado en verano es imprescindible. Todos sabemos trucos más o menos caseros para enfriar el coche, pero el contar con un buen sistema de climatización es lo que verdaderamente nos permitirá una conducción agradable y no sufrir los rigores del sol de verano en España. Por tanto, no olvides comprobar el filtro de aire del habitáculo para que el aire acondicionado funcione a la perfección y la temperatura del habitáculo no sea excesiva. Lo ideal es iniciar el trayecto con las ventanillas bajadas y luego poner el aire acondicionado para evitar que trabaje en exceso y se caliente el motor.

Revisa la batería 

La verdad es que el calor no le sienta bien a ningún elemento del vehículo. Uno de los que más lo sienten es la batería. Una limpieza a fondo para eliminar cualquier acumulación corrosiva que tenga la batería en sus conexiones es primordial para conseguir alargar la vida útil de la batería. Si además de esto te aseguras de que todos los elementos y componentes están bien encajados, evitaremos las molestas vibraciones. Una batería de más de tres años debería ser revisada en el taller, para comprobar si hay que cambiarla o necesita algún tipo de ajuste.

Como ves, el mantenimiento del coche en verano es bastante simple. Asegúrate de seguir todos estos consejos de mantenimiento en verano y podrás alargar mucho más la vida útil de tu coche y de sus componentes, evitando averías.

Cuidar tu coche en verano es una tarea que no podemos obviar ni posponer. Es vital si vamos de vacaciones y nos planteamos hacer un viaje largo, pero aunque este no sea el caso, el verano es un momento ideal para hacer una revisión general y comprobar si algo falla o se debe actualizar.

Con estos pequeños consejos que te hemos dado, podrás asegurar el correcto mantenimiento del vehículo y evitar sustos y peligros innecesarios en la carretera. Por último, recuerda retirar cuanto antes los excrementos de aves o los insectos si no quieres que las marcas que dejan en la pintura del coche te acompañen para siempre. Además, una carrocería limpia protege la pintura del sol.

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