¿Qué es el embrague del coche y cómo funciona?

29 julio | 2021 | Goodyear

Si quieres saber qué es el embrague del coche, para qué sirve y cómo funciona, te contamos todos estos detalles y algunos consejos para su cuidado

Embragar y desembragar es uno de los actos que hacemos infinidad de veces cada vez que nos subimos al coche, especialmente si nuestros trayectos son urbanos. Pero poco sabemos de los elementos que lo componen, cómo funcionan y, sobre todo, qué problemas tendremos que resolver a lo largo de la vida útil de nuestro vehículo. En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber sobre el embrague y su funcionamiento.

Así funciona el embrague de un coche

Todo conductor sabe que el embrague es el pedal izquierdo del vehículo (excepto en los coches automáticos), pero es mucho más que el pedal que usamos para cambiar de marcha. El embrague es un elemento imprescindible para el funcionamiento de un coche y su misión principal es la de transmitir el giro desde el motor hasta la caja de velocidades y, desde allí, hasta las ruedas para que se pueda desplazar el vehículo. Es un movimiento que se realiza por fricción, por tanto, tenemos que tener en cuenta que es una pieza que se desgasta a lo largo del tiempo.

Aunque son muchas las partes que componen el embrague, una forma sencilla de definir su funcionamiento es explicando que el embrague se acopla al volante bimasa cuando este gira debido a la acción del motor y ese giro es transmitido en primer lugar a la caja de cambios. De ahí pasamos al árbol de transmisión, después al diferencial, que transmite ese giro a los palieres y estos lo llevan finalmente hasta las ruedas. El embrague se sitúa entre el volante y la caja de cambios y, como bien sabemos, se acciona a través del pedal izquierdo: cuando el conductor acciona el pedal del embrague, el giro del motor no se transmite a las ruedas, es decir está desembragado. Cuando el pedal está suelto, el giro del motor sí se transmite a las ruedas, por tanto, está embragado.

Problemas más habituales del embrague

Cuando el coche avanza a saltos, los famosos trompicones, lo más probable es que los discos de fricción se hayan ido deformando por calentamiento excesivo en algún momento. Hay que llevarlo al taller para que confirme este diagnóstico o nos informe si la causa puede ser un desalineado en los puntos de apoyo del motor o de la caja de cambios.

Otro problema habitual son los ruidos. Ya sean en la caja de cambios o los diferenciales, la causa puede ser la falta de aceite en la caja, o engranajes ya gastados o en mal estado por holguras.

Embrague gastado: síntomas y consecuencias de conducir así

Uno de los síntomas de conducir con el embrague gastado es que patina. Esto sucede cuando el motor está excesivamente acelerado y el coche no anda, o su velocidad es muy inferior al régimen de giro del motor. Lo más seguro es que el disco de fricción esté gastado y tengamos que visitar un taller para sustituirlo.

Pedal de embrague duro: causas, síntomas y posibles soluciones

Si al pisar el pedal del embrague tienes la sensación de hacer más presión de lo habitual puede ser por dos motivos: una avería en el selector, que se resuelve lubricando o limpiando bien esa pieza; o podría deberse a un desgaste excesivo del disco de embrague. Aquí la única solución posible es cambiarlo.

Funcionamiento del embrague

Consejos para cuidar el embrague

El verdadero truco para no gastarnos una fortuna en la sustitución del embrague es cambiar de hábitos y hacer un buen uso del pedal.

En primer lugar, debemos siempre pisar a fondo a la hora de cambiar de marcha. Si no puedes pisar a fondo el pedal, seguramente debes cambiar la posición del asiento.

El embrague pide que se vaya soltando lentamente y no con rapidez y, desde luego, hay que coordinar el movimiento del brazo con el pie: no podemos accionar la palanca de cambios sin tener el embrague bien presionado.

Algo muy perjudicial para el embrague son los arranques fuertes y en pendientes. En la medida de lo posible, es recomendable siempre aparcar en zonas planas.

Por último, el embrague no es un reposapiés, no debemos dejar el pie descansando sobre el pedal.

¿Cómo saber si el embrague está mal?

Además de un embrague gastado y un pedal duro, el olor a quemado, parecido al de los frenos cuando se sobrecalientan, es el tercer indicador que nos hace pensar que nuestro embrague está en malas condiciones.

¿Pasa algo por conducir con el embrague desgastado?

En el momento en que notemos alguno de estos síntomas es recomendable llevar el vehículo al taller para su reparación, ya que seguir usando el vehículo con un embrague en mal estado puede dañar otras piezas encareciendo la factura final de reparación y poniendo en peligro nuestra seguridad.

Conducir por ciudad constantemente castiga mucho el embrague, pero la mayoría de las averías se producen por un uso inadecuado del embrague. Si cambiamos nuestros hábitos de conducción evitaremos un desgaste prematuro y conseguiremos que las averías no se presenten o, al menos, lo hagan más tarde.

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