Qué ver en Bilbao: ideas para aprovechar al máximo una escapada de fin de semana

3 febrero | 2021 | Sara Rodríguez Mindful Travel

Si estás pensando qué ver en Bilbao, aquí te ofrecemos nuestra pequeña guía para que puedas aprovechar al máximo una visita de fin de semana

Bilbao ha cambiado mucho con los años y poco tiene que ver con aquella ciudad industrial y sucia de los años 70 y 80: supo coger lo mejor de la cultura vasca tradicional y combinarlo exitosamente con el progreso para construir una ciudad cosmopolita y llena de luz. Bilbao tiene mucho que ofrecer y si te decides a hacer una escapada al corazón del País Vasco, te sorprenderás con todo lo que puedes hacer.

Aquí tienes un plan perfecto para escaparte a Bilbao un fin de semana, sacarle todo el jugo y disfrutar al máximo de la experiencia. Desde las estrechas calles del Casco Viejo hasta la Gran Vía y el Nuevo Bilbao, no te pierdas todo lo que no puedes perderte si viajas a la capital vizcaína.

El casco viejo de Bilbao

Cualquier visita debe comenzar callejeando por el casco viejo de esta ciudad y disfrutando de los pequeños detalles que te irás encontrando. Llega hasta el Teatro Arriaga, cuya fachada recuerda a la Ópera de París. La siguiente parada será pasar por la Biblioteca Municipal de camino a la catedral y la Plaza de Santiago. Si entras en la catedral de Bilbao, te transportarás a otros tiempos. Sal por la puerta del pórtico y dirígete hacia las famosas “Siete Calles”.

Las Siete Calles es el origen del viejo Bilbao, el epicentro de esta ciudad que late palpitante a cualquier hora del día y todos los días de la semana. A lo largo de las calles Tendería, Somera, Artecalle, Belosticalle, Carnicería Vieja, Barrencalle y Barrencalle Barrena encontrarás comercios antiguos y modernos y también infinidad de bares. El mejor plan es perderse entre sus fachadas de colores, disfrutar de sus balcones acristalados y respira el buen ambiente del centro de la ciudad.

Pero en casco viejo hay mucho más que tiendas y bares. Allí encontramos el Mercado de la Ribera, el mayor mercado cubierto de toda Europa con sus 10.000 metros cuadrados y uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Aunque los comerciantes llevan casi cinco siglos haciendo negocios en este punto de la ciudad, lo cierto es que el mercado tal y como lo conocemos es de comienzos del siglo XX, por lo que tiene un claro estilo art-déco.

A la espalda del mercado se encuentra la iglesia de San Antón, una de esas iglesias que luce con luz propia y que tiene el honor de formar parte del escudo de la ciudad. Se trata de un templo gótico levantado en el siglo XV y que hace cambiar de tonalidad el puente al que da nombre gracias a la luz que recibe. Una de esas visiones del casco viejo de Bilbao que no se olvidan fácilmente.

Qué ver en Bilbao: ideas para aprovechar al máximo el finde

De pintxos por Bilbao

Si la gastronomía es una religión en el País Vasco, en Bilbao encontramos algunos de los mejores restaurantes de la región. El bacalao, las cocotxas o el marmitako son platos típicos que encontrarás en muchos de los bares y restaurantes de la ciudad. Pero si algo caracteriza al casco viejo es a la cantidad y a la calidad de sus bares de pintxos.

Como sucede con San Sebastián, ir de pintxos en Bilbao es una de las mejores fórmulas de probar lo mejor de su gastronomía con pequeños bocados. No se trata de una tapa mediocre para empapar un vino, sino de alta cocina en miniatura en la que no falta la carne ni el pescado, pero tampoco los champis, las rabas, el pastel de cabracho, etc.

La Plaza Nueva es uno de los mejores lugares para probar todo tipo de pintxos en Bilbao. Para acompañarlos, qué mejor que un txacoli, un zurito (corto de cerveza) o un txiquito (un vino); eso sí, los pinchos no son gratis y habrá que pagar tantos como se hayan consumido: normalmente, los pinchos fríos se cogen directamente de la barra y se guarda el palillo, mientras los calientes se piden al camarero para su elaboración.

Comer en Bilbao

El Museo Guggenheim: un clásico imprescindible

No hay mejor manera de terminar el día que hacerlo con uno de los momentos más esperados de nuestro viaje: visitar el Museo Guggenheim. Ahí podrás ver a uno de los personajes más famosos de Bilbao, el perrito floral Puppy, pero si miras a tu alrededor, te darás cuenta de que estás rodeado de obras de arte. ¡No te pierdas ninguna!

El museo es obra de Frank Gehry y ha conseguido que millones de personas peregrinen cada año hasta Bilbao para ver en primera persona esta joya de la arquitectura. De hecho, son muchos los que se conforman con ver el edificio del Guggenheim desde todos los ángulos posibles, sin llegar a entrar al museo para ver las exposiciones. Sin olvidarnos de Maman, la araña que trata de competir (sin éxito) con Puppy a la hora de sumar selfies entre los turistas.

Pasear por el lateral de la ría, desde el Puente del Ayuntamiento y hasta el Puente Euskalduna es una de las mejores maneras de conocer Bilbao. Los dos lados de la ría tienen su gracia y, por ejemplo, paseando por el margen izquierdo permite obtener las mejores vistas del Guggenheim o de la nueva Torre Iberdrola, mientras que si lo hacemos por el margen derecho podremos ver frente a nosotras la famosa Universidad de Deusto, una de las más antiguas de toda España.

guggenheim de bilbao

¿Te has quedado con ganas de más?

¿Qué te parece descubrir Bilbao desde lo alto? Nada mejor como conocer una ciudad que a vista de pájaro y, para conseguirlo, vamos a dar un paseo. Primero, hay que llegar hasta el Puente Zubizuri, creado por Santiago Calatrava y que se ha convertido en otro de los lugares de referencia de la ciudad. Después nos acercamos hasta la Plaza del Funicular, donde se coge el Funicular de Artxanda que te dejará en el mirador que lleva el mismo nombre. Es toda una experiencia sentir Bilbao desde las alturas. Abre bien los ojos, y disfruta de cada detalle.

Otra de las visitas que no puede faltar en ningún viaje a Bilbao es el nuevo San Mamés. El flamante estadio del Athletic Club es el lugar donde cada partido se reúnen más de 50.000 aficionados que comparten su amor por los colores rojiblancos. Un sentimiento que se esparce por toda la provincia, ya que la gran mayoría de los vizcaínos llevan un león en su corazón.

Y si el Athletic es casi una religión para los vizcaínos, la basílica de Begoña es donde los bilbaínos mezclan tradición y oración. Nuestra Señora de Begoña es la patrona de Vizcaya y su basílica es uno de los lugares de culto más visitados de la ciudad, aunque para llegar hasta allí haya que superar un importante desnivel. Como curiosidad, el barrio bilbaíno de La Salve se denomina así porque era el primer lugar desde el que los marineros que regresaban a casa podían ver las torres de la basílica de Begoña.

Tampoco te puedes perder algunos de los lugares favoritos de los propios bilbaínos, como son Portugalete, el Puente Colgante (imprescindible ver en funcionamiento el transbordador que lleva a personas y vehículos de un extremo de la ría al otro) y Las Arenas. Todos ellos son perfectos para pasar una mañana de domingo soleado y con la brisa marina rozando tu piel. Pasea por el puerto y la playa, que tiene una magia especial.

Con todas estas experiencias, tienes de sobra para sacar lo máximo de tu escapada a Bilbao. Adéntrate entre sus calles y disfruta de cada minuto en la ciudad. Y si no te da tiempo a verlo todo, no te preocupes, seguro que repites.

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