Qué ver en Zaragoza: las 5 visitas imprescindibles

8 octubre | 2020 | Goodyear

Descubre con Goodyear qué ver en Zaragoza. Todo un paseo por la cultura y gastronomía de la ciudad. ¡No te lo pierdas!

No importa que sólo tengas dos días o que puedas aprovechar un puente y disfrutar de un viaje sin prisas: la ciudad de Zaragoza es tu destino. Desde Goodyear te hemos preparado algunas pistas para que no te pierdas ningún detalle en esta ruta por lo mejor de Zaragoza. La capital de Aragón es un lugar lleno de planes y rincones por descubrir. Atento a esta ruta que parte de la Basílica del Pilar y te lleva a recorrer una decena de visitas imprescindibles por toda la ciudad. ¡Prepara ya tu escapada de fin de semana a Zaragoza con Goodyear, no te arrepentirás!

Zaragoza: la ciudad de las dos catedrales

¿Es la primera vez que vienes a Zaragoza? Entonces ya sabes que hay una parada obligada, uno de los monumentos más visitados de toda España: la Catedral-Basílica de Nuestra Señora del Pilar es un monumento barroco del siglo XVII, pero que no se terminó hasta mediados del siglo XX. En su interior se encuentra la imagen de la venerada Virgen del Pilar, pequeña en tamaño (sólo mide 39 centímetros), pero grande en devoción, y puedes admirar el arte de Goya en los frescos de la bóveda del Coreto y la cúpula Regina Martyrum pintados por el artista.

Pero el interior de la basílica no es lo único que se debe visitar en el Pilar: es muy interesante también el museo de la catedral, que guarda tesoros únicos, y tenemos la posibilidad de ascender a una de las torres, en concreto la de San Francisco Borja, desde donde podrás observar toda la ciudad a 80 metros de altura con el río Ebro serpenteando el horizonte. No solo es espectacular, sino que, además, no te cansarás en la subida ya que hay un ascensor que te lleva hasta lo más alto.

Pero, ¿sabías que Zaragoza fue la primera y es una de las pocas ciudades del mundo en tener dos catedrales? La catedral de San Salvador, conocida como la Seo y de principios del siglo XII, es la primera que tuvo la ciudad y la segunda por bula papal fue la Catedral-Basílica de Nuestra Señora del Pilar. La Seo se construyó sobre la mezquita mayor de la antigua ciudad musulmana, aunque los restos más antiguos que se conservan son la cabecera románica del siglo XII. Es un conjunto que combina estilos de varias épocas: románico, gótico, mudéjar y neoclásico. Toda una joya arquitectónica al igual que el Museo de Tapices que alberga en su interior.

Basílica del Pilar por la noche

El Ebro: imprescindible en Zaragoza

Una vez en el exterior y desde la misma Plaza del Pilar podemos ver uno de los ríos más caudalosos de España: el Ebro, que tras nacer en Cantabria y atravesar las comunidades autónomas de Castilla y León, La Rioja y Navarra, se adentra en Zaragoza con todo su esplendor. Si te acercas al medieval Puente de Piedra del siglo XV, fíjate en la tercera arcada. Según cuenta la leyenda sus profundidades albergan el temido Pozo de San Lázaro, una sima sin fondo que se traga para siempre a quien caiga en ella. Además, ese puente de piedra es el lugar favorito por la gran mayoría de visitantes para admirar y fotografiar la basílica del Pilar, tanto de día como de noche, por las maravillosas vistas que se consiguen desde ese lugar.

El Ebro es parte importante de la ciudad, y más a raíz de la Exposición Internacional de 2008 que hizo que Zaragoza volviera a mirar hacia su río al recuperar cientos de hectáreas y convertirlas en el nuevo pulmón verde de la capital. El agua fue el argumento principal de aquella exposición y es el hilo vertebrador del paseo que se puede realizar por el Ebro aprovechando sus múltiples puentes. Ahí encontramos el Parque del Agua “Luis Buñuel” que, con casi 120 hectáreas de terreno, se ha convertido en una de las zonas de esparcimiento más grandes de una ciudad española.

Hacia el interior del parque, y frente al Palacio de Congresos de Zaragoza, se encuentra la Torre del agua, una estructura de 76 metros de altura que llama la atención desde buena parte de la ciudad. Y para volver desde esa zona al centro de la ciudad, lo mejor es hacerlo a través del Puente del tercer milenio, que con sus 216 metros de longitud está considerado como mayor puente de arco en hormigón suspendido de todo el mundo.

El pasado musulmán de la Aljafería

La importancia que tuvo la cultura hispano musulmana del siglo XI se puede ver en esta joya arquitectónica que es la Aljafería, sede actual de las Cortes de Aragón y por cuyas estancias pasearon reyes y reinas. Reformado sucesivamente, cuenta sin embargo con maravillas como los bellos pórticos ajardinados del Patio de Santa Isabel, el Salón Dorado, el Oratorio, el palacio mudéjar de Pedro IV y la Capilla de San Martín o la Torre del Trovador, que inspiró a Verdi para su famosa ópera. Un conjunto histórico de obligada visita.

Este palacio fortificado ha sufrido una serie de transformaciones a lo largo de los siglos, dependiendo de su uso y propietarios: si en el siglo XI fue levantado por el poder islámico que dominaba Saraqusta, a partir del siglo XII comienza su andadura cristiana y lo hace convirtiéndose en el palacio que los reyes aragoneses eligieron para residir. También perteneció a los Reyes Católicos y desde el siglo XVI sufrió diversos cambios para adaptarlo al uso militar que se le quiso dar con el paso de los años.

Palacio de Aljafería

Las huellas romanas de Caesaraugusta

Los romanos dejaron también su impronta en la antigua Caesaraugusta, donde construyeron uno de los mayores teatros de la Hispania romana con aforo para 6.000 personas y que, en una gran obra de ingeniería, estaba cubierto. Los restos fueron hallados en los años 70, cerca de la calle San Jorge, donde está la visita al yacimiento. Debajo de la Seo podemos encontrar los restos de lo que fue el antiguo foro romano, mientras podemos contemplar en la zona del Pilar los 80 metros que aún se conservan de las antiguas murallas, entre el mercado y el Torreón de la Zuda.

La razón de que quede tan poco recuerdo de las murallas es que las piedras se fueron utilizando para construir otros palacios de la ciudad con el paso de los años. Sin embargo, la presencia romana en Zaragoza tiene muchos puntos de interés y que están centralizados en la zona del Pilar y la Seo, ya que ese fue el centro neurálgico de la ciudad en sus orígenes.

Hoy hay cuatro museos romanos que se deben visitar para completar un recorrido que permita ver el legado romano presente en estas tierras:

  • Museo del foro.
  • Museo de las termas públicas.
  • Museo del puerto fluvial.
  • Teatro de Caesaragusta.

El Mercado y los palacios

En esta ruta de qué ver en Zaragoza no puede faltar el Mercado Central de Zaragoza, conocido también como el Mercado de Lanuza. Es del año 1903 y está ubicado en el mismo lugar en el que se encontraba el mercado en el siglo XIII. Caminando por las calles de la capital maña llegamos hasta el Palacio de los Condes de Argillo, del siglo XVII, y que alberga el Museo Pablo Gargallo, y si estás en Zaragoza no te puedes perder un recorrido por algunos monumentos históricos de la capital maña, lo que hemos denominado ‘la ruta de los palacios‘.

Acércate al antiguo Palacio de Don Miguel Donlope, sede de la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza desde 1912; el Torreón de la Zuda, edificada sobre uno de los torreones de la muralla; el Patio de la Infanta, que fue emplazado piedra a piedra en la sede de Ibercaja; el Palacio de Sástago del s.XVI situado en la calle del Coso, lugar de residencia de la alta nobleza de la época; la Puerta del Carmen, una de las puertas de la ciudad construida en 1795, y el Palacio Larrinaga construido a principios del s. XX por el naviero vasco Manuel Larrinaga, uno de los más suntuosos edificios de estilo modernista.

En la actualidad, el Palacio de Sástago y la Lonja de Mercaderes, de la que te hablaremos más adelante, son dos de los epicentros culturales de Zaragoza y ofrecen continuamente exposiciones temporales de gran interés.

Qué visitar en Zaragoza

Zaragoza: una escapada por sus principales museos

En Zaragoza hay mucho arte para ver. El Museo Pablo Gargallo, dedicado a este escultor aragonés, contiene esculturas, dibujos, grabados, cartones con los bocetos de sus obras, etc. Sin duda, la más importante es la escultura de ‘El profeta’, una obra en bronce de estilo cubista que Gargallo terminó en 1933 y que atrae a miles de visitantes cada año.

El Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos Pablo Serrano está ubicado en un edificio ultramoderno y vanguardista que acoge importantes exposiciones contemporáneas. Fue remodelado por el arquitecto zaragozano José Manuel Pérez Latorre y es otro de los puntos de interés de la ciudad junto a la Lonja de Mercaderes, uno de los mejores ejemplos de la arquitectura renacentista, declarada Bien de Interés Cultural. Acoge importantes exposiciones de arte, por lo que resulta interesante tanto si quieres ver una exposición como admirar el propio edificio.

Una propuesta diferente y original que te va a dejar con la boca abierta es la visita al EMOZ, el único museo en Europa dedicado al arte de la papiroflexia, catalogado por TripAdvisor con el Certificado de Excelencia dado por el número de visitas con opiniones excelentes, una deliciosa exposición que podrás ver en la Plaza de San Agustín, 2.

También se merecen una visita el Museo Goya, donde se encuentra reunida una buena parte de los grabados del genial artista aragonés y que reúne más de un millar de obras, de las que la mitad forman parte de su exposición permanente. Y el Museo de Zaragoza que, aunque su edificio principal se encuentra en la Plaza de los Sitios, alberga una buena colección de obras en cinco secciones diferentes, repartidas por varios lugares de la ciudad y provincia.

zaragoza puente de piedra

Planes culturales y gastronomía

¿Quieres un paseo distinto por las calles de Zaragoza, una mirada moderna que atrapa a jóvenes y mayores? Te recomendamos el Festival Asalto, que se celebra cada año en un barrio de la ciudad y donde los artistas usan las calles como grandes lienzos donde plasmar su arte. Recorre el casco histórico por la calle Las Armas, San Pablo, Santiago y Mayoral, en cuyos muros, puertas, etc. antes abandonados lucen ahora obras de artistas nacionales como Boa Mistura, Mr. Trazo, Sabek o Reskate, e internacionales de la talla de 310 Squad, Above, Seher, Roa o Blu.

Pero los amantes de la cultura clásica también tienen su espacio la capital maña: cada primavera llega la temporada de grandes conciertos al Auditorio de Zaragoza, donde se dan cita algunas de las mejores orquestas y coros del mundo como la Filarmónica de Londres, la Sinfónica de Viena, la Orquesta del Teatro Mariinsky o el Orfeón Donostiarra.

Mención especial merece la Sala Mozart del auditorio, ya que está considerada como una de las salas con mejor acústica de todo el mundo. Incluso el gran director de orquesta indio Zubin Mehta alabó las instalaciones del Auditorio de Zaragoza y reconoció que, a su juicio, tenía “la mejor acústica del mundo”.

Zona de pinchos

Una gastronomía de nivel

Tanta visita cultural por hacer en Zaragoza nos ha dejado un hambre feroz: ¿nos vamos de picoteo? La zona de tapeo por excelencia en esta ciudad es “El tubo”, en pleno casco viejo: dedícate a recorrer las callejuelas repletas de bares dignas de las mejores zonas de tapas de España, donde podrás saborear pinchos como los champis de “La Cueva en Aragón”, las anchoas reina de “Bodegas Almau”, las patatas al mojo picón de “La Republicana” o las migas de “La Miguería”. Hay tantos bares donde disfrutar de la gastronomía que es imposible nombrar todos.

En los últimos tiempos se ha puesto de moda el “juepincho”, una iniciativa de los bares de la calle heroísmo que consistía en ofrecer los jueves una consumición y un pincho al módico precio de un euro para animar a los zaragozanos a salir de casa. La medida tuvo tanto éxito que la han adoptado en otras zonas de la ciudad y ahora es cada vez más habitual salir los jueves ‘de juepincho’ con los amigos y las cuadrillas.

También se han abierto dos mercados gastronómicos en los que se ofrece todo tipo de comida: el Mercado Central y el Mercado de Puerta Cinegia. Dos lugares que han tenido un gran éxito y donde se dan cita vecinos de toda la ciudad.

Pero, además del tapeo, la capital de Aragón es un ejemplo de la rica gastronomía de esta región. El ternasco es uno de los platos más tradicionales de la cocina aragonesa, un asado de carne de cordero joven. Las migas aragonesas, tan sencillas de cocinar como ricas al paladar, son también uno de los platos habituales de esta cocina en la que también podemos disfrutar de platos tan zaragozanos como la borraja con patatas, el pollo al chilindrón o el bacalao al ajoarriero. Y Zaragoza ofrece además la posibilidad de degustar estas riquísimas recetas en decenas de restaurantes de gran calidad repartidos por toda la ciudad.

Los Monegros

Cinco escapadas recomendables

Si hemos disfrutado de Zaragoza, pero nos hemos quedado con ganas de más, tenemos cuatro destinos a apenas a una hora de la capital maña que debemos visitar antes o después. El más conocido es el Monasterio de Piedra, un paraje repleto de cascadas que cuando llega la primavera se convierte en destino imprescindible por su belleza incomparable gracias al efecto del deshielo, aunque se puede visitar durante todo el año.

Los amantes de la naturaleza disfrutarán de la Laguna de Gallocanta, una Reserva Natural que es el mayor humedal salino de la península y uno de los mayores de Europa. Además, el parque natural del Moncayo, cerca del límite de provincia con Soria, es un destino maravilloso lleno de fauna y flora desde donde se llegan a divisar los Pirineos en días claros y donde no hay que dejar de visitar el Monasterio de Veruela. Y el desierto de los Monegros, un lugar difícil de imaginar apenas a una hora de la ciudad, es destino cada verano de miles de jóvenes por el festival de música electrónica que allí se celebra.

También se merece una escapada Fuendetodos, la localidad de nacimiento de Francisco de Goya que se encuentra a unos 45 kilómetros al sur de la capital. Allí todo gira en torno al artista y se pueden visitar su casa natal, que ahora es un museo con objetos y muebles de estilo aragonés, y que tiene diferentes reproducciones de obras y documentación de Goya. Y a pocos metros encontramos el Museo del Grabado, que acaba de cumplir tres décadas y que muestra algunas de las obras del vecino más importante de la historia de este municipio.

Aunque te hemos preparado un pequeño pero intenso recorrido, seguro que han quedado muchas cosas por ver porque Zaragoza es una capital llena de lugares interesantes y acontecimientos importantes, como “los pilares” que se celebran en octubre. Eso sí, no olvides comprar un “cachirulo” para sentirte maño de alma, y atrévete con unos “adoquines”, caramelos duros como un adoquín con la imagen de la Virgen del Pilar que te traerán gratos recuerdos de tu visita por la capital aragonesa.

Qué ver en Zaragoza: diez visitas imprescindibles

  • Catedral Basílica de Nuestra Señora del Pilar
  • Catedral Seo de San Salvador
  • Puente de piedra sobre el río Ebro
  • Palacio de la Aljafería
  • Restos romanos de Caesaraugusta
  • Mercado Central
  • La Ruta de los Palacios
  • Museo Pablo Gargallo
  • Museo EMOZ
  • El tubo, una de las mejores zonas de pinchos de España

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