Ruta de sidras por Asturias: 5 lugares para disfrutar de la sidra

19 octubre | 2021 | José R. Pérez "Avistu"

Descubre algunos de los mejores lugares para aprender más sobre la sidra y, por supuesto, dónde beberla

Asturias se asocia al verde de sus prados y sus montes, que se asoman a encantadoras y pequeñas playas, pero también a una bebida tradicional que allí es toda una cultura y un ritual, la sidra.

Disfruta de la ruta de la sidra por Asturias y descubre algunos de los mejores lugares para aprender más sobre ella y, por supuesto, dónde beberla para disfrutar como un asturiano de este producto de baja graduación alcohólica (un 5%) y alta graduación en vida social (las conversaciones fluyen a su vera).

De ruta de sidras por Asturias

La sidra se promociona en Asturias con eventos estacionales, como rutas por los llagares de Gijón, campeonatos de escanciado, jornadas de maridaje de sidra y tapas, la presentación de la primera sidra del año, etc. Fuera de ellos, si viajas a Asturias hay una serie de lugares imprescindibles que debes visitar para sumergirte en el mundo de la sidra. Ahora que os hemos contado lo más básico sobre ella, toma nota de:

  • El bulevar de la sidra, como se conoce a la céntrica y peatonal Calle Gascona en Oviedo, donde las filas de sidrerías se encuentran a ambos lados de la calle. La Pumarada, el Ferrioviario o Pigüeña son algunas de las más conocidas.
  • Gijón carece de un lugar similar al Bulevar de la Sidra, pero es tradicional acercarse a “la Cuesta del Cholo”, al final del puerto deportivo, donde están El Planeta, Las Ballenas y El Mercante. Ubicado junto a un acceso lateral al Barrio de Cimadevilla, podéis disfrutar de una sidra con vistas al caer la tarde.
  • A las afueras de Gijón existen varios merenderos donde disfrutar la sidra en amplios espacios abiertos, ideal si viajas en familia, en las zonas de La Guía, Somió y Deva. Como Casa Yoli, el Cruce o el Chabolu.
  • La bonita y medieval Avilés, tiene más tradición de vinos, pero eso no es óbice para encontrar sitios con encanto como Casa Lin (en una esquina del Parque del Muelle) o sentarse a tomar una sidra en la Plaza del Carbayo, a los pies de una iglesia del siglo XIII, en las terrazas de La Quinta Araña o La Curuxa.
  • Además, debéis pasaros por cualquiera de las seis localidades que conforman “la Comarca de la Sidra”, Villaviciosa, Colunga, Nava, Bimenes, Cabranes y Sariego. Esta zona de gran tradición de producción de sidra abarca desde zonas de costa, con pueblos de pescadores y playas, hasta zonas de interior con la posibilidad de hacer senderismo y disfrutar de los espectaculares paisajes de Asturias.

Manzanas

La manzana, el ingrediente de calidad

El origen de todo, el ingrediente imprescindible, la fruta bendita en el paraíso natural, es la manzana. Si en la variedad está el gusto, se puede elaborar sidra mezclando cualquiera de las 76 variedades cosechadas en Asturias y admitidas por el Consejo Regulador DOP “Sidra de Asturias” para la producción de sidra regulada (natural, que es la inmensa mayoría, o bien espumosa o filtrada).

Los manzanos de sidra se agrupan en terrenos llamados pomaradas y a ellos se accede hacia la primera quincena de octubre para recoger las manzanas, o “pañar”. Aunque la climatología puede adelantar o retrasar las fechas, lo que no varía es que la mayor parte del proceso es manual.

Los lagares, las bodegas de la sidra

Como ocurre con el vino y las bodegas, en el proceso de elaboración de la sidra de Asturias, los “templos” de la sidra son los lagares o llagares, a donde se llevan las manzanas desde el campo. Originalmente el nombre sólo hacía mención a la pieza de madera con la que se prensaba la manzana, pero se acabó extendiendo al lugar en que se encontraba y a toda la instalación.

Repartidos desde Taramundi, en el Occidente, hasta casi Ribadesella en el Oriente, en los lagares de la D.O. se machacan y exprimen las manzanas, para que den todo el zumo que contienen. Este, el mosto, pasará a los depósitos o toneles donde fermentará hasta que en primavera se comienza a embotellar la sidra de Asturias.

Visitar un lagar

Visitar un lagar de sidra asturiana

Si queremos conocer mejor el proceso de elaboración de la sidra de Asturias, lo más indicado es visitar un lagar. Existen varios que, por una pequeña entrada, ofrecen visitas guiadas y explicaciones de las instalaciones para terminar, como no podía ser menos, degustando sidra de Asturias.

Algunos de los lagares de Asturias más conocidos que se pueden visitar son el de Sidra Trabanco (Lavandera, Gijón), el de Sidra Castañón (Quintueles, Villaviciosa) o el de Sidra Cortina (Villaviciosa).

Escanciando sidra

Sidrerías, los templos de la cultura sidrera

Son más que bares, aunque en ellas se bebe, son más que restaurantes, aunque en ellas se come, las sidrerías son auténticos centros para el encuentro social, la confraternización y la admiración por la sidra.

En las sidrerías el camarero escancia la sidra a los clientes, un peculiar ritual que sólo se aplica a la sidra natural y que consiste en verterla desde la botella, situada sobre la cabeza con el brazo estirado hacia arriba, hacia el vaso, en la mano contraria, con el brazo también estirado pero hacia el suelo. De esta manera se intenta conseguir el mismo efecto que cuando la sidra sale disparada del tonel hacia el vaso, que esta “respire”, que rompa el carbónico y disminuya la acidez. Así, el “culin” (la sidra que se sirve en un vaso, del que deben salir seis servicios por botella) que se sirve llegará fresco, vivo y delicioso al paladar.

En las sidrerías cuyo tamaño o número de salones lo permiten, se pueden realizar las llamadas “espichas”. Contratadas para grupos de personas, por un precio fijo se ofrece barra libre de sidra y un menú sencillo de picar (embutidos, tortilla de patata, etc.), como evolución de los festejos particulares que se celebraban en los pueblos con la producción de la primera sidra del año.

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